-“Escopeta”, el Decano de los Cronistas del Futbol.
-Las Cuatro Palabras de Don Fernando Marcos
-A los que quieren y aman el Futbol, grito famoso.
-Licha Pineda, pionera en el Periodismo Deportivo.
ALFA-OMEGA
La historia del futbol mexicano tiene un capítulo importante, la del periodismo impreso, radiofónico, televisivo y digital.
El testimonio impreso, más antiguo, data de hace 102 años. Se publicó en Jalisco. En la Revista “La Gaceta del Tráfico”, Agustín González Alba, del hoy popular municipio de Tequila, escribió su primer artículo relacionado con el futbol.
Ese joven a sus 24 años no imaginó que daba el primer paso, en su vida, para llegar a ser reconocido como “Decano del Periodismo Deportivo”. Por su figura esbelta, “flaco, ¡flaco!”, originó que fuese apodado “Escopeta”. En las crónicas leí que cuando estaba parado, recargado en la pared, daba la impresión de ser un rifle, “de pie”.
La historia de este jalisciense estuvo ligada a los grandes de la locución, radio y televisión, como Cristino Lorenzo, Fernando Marcos, Ángel Fernández, Jorge “Che” Ventura, Fernando Luengas, Jorge “Sonny” Alarcón. Grupo selecto de cronistas futboleros.
Lo sorprendente es que Agustín a los 12 años de edad, formó parte del equipo “México” y entrenaban con balón de cuero en los llanos de San Pedro de los Pinos. Su familia decidió salir de Tequila. Dos años vistió el uniforme de Las Chivas. Una seria lesión en la rodilla, lo marginó de seguir en las canchas. En sus andares, ya conocido por su apodo, Escopeta, Agustín fue boxeador, vendió pulque, ruletero (hoy taxista), torero y su afición al balompié lo dominó.
“ÁRBITRÓ” UN PARTIDO
En los años 30 Agustín presenciaba el encuentro entre los equipos México y Asturias, seguramente en el Parque Asturias. El arbitraje corría a cargo de un señor apellidado Ausin, quien por su errático trabajo el público lo sacó de la cancha. “Arrojó al pasto el silbato y dijo, ¿a ver quién arbitra?”.
Uno de los espectadores saltó por la tribuna de madera, a grandes zancos, hasta llegar a la cancha y tomó el silbato. Ese fue Agustín González “Escopeta” y afirman los colegas de la época “lo hizo muy bien”. Lo aplaudieron. Obvio, no se puso uniforme.
¿Qué sucedió después? El ya treintón en años se inscribió en la Asociación Mexicana de Árbitros. No se sabe que haya vuelto a pitar en las canchas. Entrenador de los equipos Aztecas y Argos, según aparece en su curriculum.
ENTRA A LA LOCUCIÓN
Al celebrarse los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Panamá, en 1938, los juegos de futbol, una prueba de fuego que Escopeta libró con creces. Su debut en Europa ocurrió en 1949, al enfrentarse la Selección Mexicana y el Real Madrid, quien no perdonó a sus rivales y les metió 7 goles, a cambio solo 1 azteca.
Por cierto, en ese suceso, la prensa española comentó: “Los mexicanos vinieron con “Escopeta”, pero sin pólvora”. Junto con Fernando Marcos González, el ya asentado cronista de Tequila, cubrió el Mundial de 1950 en Brasil, cuando ocurrió “El Maracanazo”. Los uruguayos acabaron con los brasileños.
Nuestro personaje en la estación radiofónica XERH dirigió el primer noticiero, Radio Deportivo, abriendo una ruta profesional a un joven de nombre Jorge Alarcón Rubio, a quien identificamos siempre como “Sonny Alarcón”. Su padre, también periodista, Benjamín Alarcón Herrera lo llamó “Sonny”, diminutivo de son, hijo en inglés. Ambos vivían en Estados Unidos.
Escopeta conoció al cronista español Cristino Lorenzo, hombre conocedor de los deportes y de toros. Ambos hicieron una extraodinaria pareja y transmitían, comentarios, desde el Café Tupinampa (Bolívar 44, Centro Histórico de la Ciudad de México).
“El Equipo del Pueblo”, el Atlante, en 1935 estuvo a punto de desaparecer por problemas económicos. Don Agustín conocía a su paisano José Manuel Núñez Amaral, entonces coronel del Ejército Mexicano.
Lo convenció para que comprara los derechos del equipo; el militar aceptó, con el permiso del presidente Lázaro Cárdenas, por respeto al grado superior. El general Núñez fue el dueño de “Los prietitos” hasta 1966.
EDITORIAL DE 4 PALABRAS
Recordar a Don Fernando Marcos González, es rescatar las enseñanzas periodísticas de un hombre que hace 26 años dejó su México querido. Versátil profesionalmente, polifacético fuera de la radio, la televisión y las redacciones de los diarios, polémico donde se paraba.
Lo conocí por espacio de 20 años. Fuimos compañeros en la Redacción de La Prensa, donde destacó como analista en su columna deportiva 4-3-4, de temas futbolísticos. Comentarios fundamentados, sin agresión alguna ni calificar a equipos y personas.
Como está comentado en párrafos anteriores, en sus inicios hizo mancuerna con Agustín González “Escopeta. Marcos futbolista, árbitro, entrenador, director de la Selección Nacional, columnista y maestro de la crónica radiofónica y televisiva. “En broma le dije, los domingos vende mole, ¿verdad?” Su contestación: “No precisamente, pero fui empleado de bar, cantinero en mis días descanso”,
Dos anécdotas. Su frase que quedó para la historia cuando el partido estaba por terminar: El último minuto también tiene sesenta segundos. Tan célebre como su despedida en las transmisiones, un editorial de cuatro palabras: América Ganó, Guadalajara Perdió.
ESTRUENDOZO GRITO, GOOOL
Un extraordinario cronista deportivo de corazón michoacano, formado en la Colonia Guerrero, el Distrito Federal, con acompasada voz, frente a los micrófonos de radio y cámaras de televisión, sacudía a los que lo oían en su casa, en la oficina o en el automóvil.
Ingenioso y emotivo desde que saludaba al auditorio con la frase que lo inmortalizó, “A todos los quieren y aman el futbol”. Fue creativo para transmitir su entusiasmo a quienes lo escuchaban. Su personalidad aunada a la simpatía que irradiaba, Ángel Fernández Rugama vivió 81 años.
El destino lo puso en camino del gran periodista Julio Scherer García, director del diario Excélsior. Era el año 1954 y Ángel entró a la Sección Deportiva. Sabía de futbol y de béisbol. Inició estudios para ser dentista, pero se desvío hacia el periodismo.
Sus relaciones profesionales lo llevaron hasta Telesistema Mexicano. Emilio Azcárraga Milmo lo llamó y coincidieron en intereses, dando margen un contrato para que en el Canal 2 Ángel transmitiera los juegos del América.
Cuentan que Ángel afectuosamente les ponía apodos a los jugadores. Lo que, si confirmé, es que este cronista que nació en 1925, era ingenioso y a él se debe que el Estadio Azteca también sea conocido como “El Coloso de Santa Úrsula”.
En el sexenio de López Portillo, su hermana Margarita dirigió (?) TV Azteca, entonces Canal 13. Ella invitó a Ángel para que trabajara en la empresa oficial.
En principio aceptó, pero meditó el ofrecimiento y decidió regresar a “su casa” y le dijo a Emilio: “López Portillo dura seis años y yo estaré para siempre aquí”, lo que hoy es Televisa.
Fue el primer locutor que transmitió en el Estadio Azteca, en 1964, al ser inaugurado el majestuoso escenario deportivo. Jugaron América y Torino. Los juegos de futbol en las Olimpiadas de 1962 a 1978, estuvieron a su cargo.
Después las cabinas de Radio Fórmula lo recibieron en 1986. Ahí debatía, amistosamente, con don Fernando Marcos, quien, hacía equipo con mis queridos compañeros, Jacobo Morett Estévez, Gerardo Mendoza y Jorge de la Serna.
EL CHE VENTURA Y 60 AÑOS
Procedente de su Buenos Aires querido llegó en 1940 a la Capital Mexicana, quien habría de inmediatamente colarse en el medio deportivo como cronista de futbol, a sus 17 años de edad.
Es recordado como uno de los hacedores de cronistas, profesor sencillo y amable que compartía sus conocimientos. Uno de sus alumnos, es el no menos ilustre periodista Alberto Lati.
Jorge “Che” Ventura militó en el periodismo impreso; en las páginas de La Afición, el primer diario deportivo de México, quedaron sus narraciones de los encuentros futbolísticos y también escribió para El Gráfico de Buenos Aires.
Su larga vida y la experiencia profesional la adquirió en la cobertura de 13 Campeonatos Mundiales de Futbol, además de ser ampliamente reconocido conferencista en la Federación Mexicana de Cronistas Deportivos.
LICHA PINEDA, PIONERA NON
La presencia de la mujer en el periodismo deportivo tiene como la pionera del mismo a Alicia “Licha” Pineda, una de las dos primeras reporteras especializadas que ingresaron al Salón de Los Periodistas Deportivos, inaugurado en el pasado 2015.
Desde 1948 se tienen antecedentes de la incursión de Licha en las actividades periodísticas del deporte, pues en ese entonces el director de la Revista Gol, Fernando Marcos, la invitó para que escribiera una columna titulada “Charlas Femeninas en el Futbol”.
Hay muy pocos datos de la actividad realizada por Licha y como escribió Armando Enríquez Vázquez, en general las jóvenes que aparecen en la televisión, en los programas deportivos, son atractivo visual pero no saben nada de deportes.
Después de trabajar al lado de Don Fernando, Licha fue invitada por el director del diario Ovaciones y le confió la sección deportiva. Fueron 39 años en las dos ediciones de ese diario. Además del futbol, Pineda se especializó en tenis y Juan Carlos Bernal la bautizó con el nombre de “La Dama Blanca del Tenis”. También escribió de canotaje y cubrió en varias fechas los Juegos Centroamericanos, los Panamericanos y los Olímpicos.
En la actualidad hay cuatro cronistas en la plataforma ESPN: las narradoras Julia Headley y Ruth Carrillo Márquez. Marisa Ixchel Lara Zárate y la duranguense Desiré Monsiváis Salayandia, son comentaristas. Un cuarteto con experiencia en radio y televisión. Desiré jugó futbol un año y está retirada.
jherrerav@live.com.mx