Por Cecilio García Cruz
Jesús Te Ampare
Si al “destacado intelectual” Cuitláhuac García, le temblaron las corvas y hasta las pestañas para erradicar a la delincuencia organizada, a Rocío Nahle le sobra mano enérgica y arrojo para confrontarlos.
Por ello dispuso medidas severas para aquellos malosos que cobran “derecho de piso”, lo que refleja una postura firme ante una de las problemáticas más complejas y persistentes que afectan a diversas regiones del país.
En un contexto de creciente inseguridad, donde los criminales extorsionan a pequeños y medianos empresarios, la falta de una respuesta contundente ha dejado a muchas comunidades y sectores productivos bajo el yugo del miedo y la violencia.
Es importante resaltar que el cobro de “derecho de piso”, donde los criminales exigen pagos a negocios y comerciantes a cambio de no causarles daños, es una de las formas de extorsión comunes en la vida cotidiana del país.
Combatir este tipo de delitos es fundamental para restaurar la confianza en las instituciones y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Las medidas rígidas pueden ser vistas como un intento por devolver el orden y la paz a los ciudadanos que viven con miedo y la constante amenaza de grupos delictivos.
Es esencial que estas acciones vayan acompañadas de medidas integrales no solo para atacar la represión, sino también en la prevención con estrategias para fortalecer a las fuerzas de seguridad, la mejora del sistema judicial y el apoyo a las víctimas de estos delitos.
Es sustancial que las autoridades actúen con responsabilidad, buscando siempre el equilibrio entre el uso de la fuerza y el respeto a los derechos humanos.
En razón a ello, la gobernadora Rocío Nahle podrá enfrentar a la delincuencia de manera eficaz, sin perder de vista la importancia de la justicia y el bienestar de la comunidad.
ceciliogarciacruz@hotmail.com