El Gobierno de Venezuela elevó hoy una denuncia formal ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Caracas condenó los ataques militares ejecutados por Estados Unidos en su territorio durante la madrugada. El documento califica la operación como un acto de agresión armado, unilateral y premeditado que rompe el derecho internacional.

Detalles del despliegue militar

La Misión Permanente de Venezuela ante la ONU señaló que fuerzas estadounidenses bombardearon zonas civiles y militares. Los ataques ocurrieron simultáneamente en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Estados Unidos utilizó aviación, helicópteros y tropas especiales en la ofensiva. El canciller Yván Gil solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad para abordar la situación.

Violación de la Carta de la ONU

Venezuela sostiene que el propio gobierno estadounidense reconoció la ofensiva. Esto confirma su carácter deliberado y el desprecio por el artículo 2 de la Carta de la ONU, que prohíbe el uso de la fuerza. La denuncia argumenta que la operación busca destruir el orden republicano e imponer un cambio de régimen. El objetivo final sería el control extranjero de recursos estratégicos como el petróleo.

Rechazo a la narrativa de Washington

El gobierno venezolano rechaza tajantemente el relato de “restauración democrática” promovido por Estados Unidos. Caracas señala que potencias extranjeras utilizan históricamente estos discursos para justificar invasiones y saqueos en el Sur Global. La denuncia acusa a Washington de reafirmar su papel como principal agresor en la región.

Legítima defensa y exigencias

Venezuela invocó el artículo 51 de la Carta de la ONU ante la magnitud del ataque. El Estado se reserva el derecho pleno a la legítima defensa para proteger su territorio. El gobierno exigió al Consejo de Seguridad una condena explícita de la agresión y el cese inmediato de los ataques. También advirtió que la inacción del organismo sentaría un precedente peligroso al normalizar el uso de la fuerza.