Columna de Hierro

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CUERNAVACA, MOR. 23 07 2026.- No fue solamente el asesinato de un Alcalde.

Fue la ejecución de la autoridad municipal dentro de su propio despacho en Temoac.

Dos hombres con cascos de motociclista entraron al Palacio Municipal, caminaron hasta la oficina del Presidente Municipal, dispararon a quemarropa y escaparon sin que nadie pudiera detenerlos. Ni policías, ni reacción inmediata, ni un cerco de seguridad. Como si el edificio público perteneciera ya a otra autoridad.

Ésa es la imagen que hoy proyecta Morelos, precisamente en la víspera de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Y ése es el verdadero problema.

Porque Valentín Lavín Romero, del Partido Verde, ya había sobrevivido a un atentado en Enero de este año, cuando fue atacado a balazos en una gasolinera. Permaneció en recuperación, regresó al cargo y continuó ejerciendo sus funciones en medio de amenazas públicas, incluidas narco mantas atribuidas a grupos delictivos.

La segunda oportunidad nunca llegó.

Ahora los sicarios fueron directamente hasta su despacho para concluir lo que meses antes había quedado inconcluso.

Mientras la Fiscalía desarrolla las investigaciones, una de las líneas de indagatoria ha puesto nuevamente bajo los reflectores a Andrea Angelina Zamora Castilla, conocida como «La Patrona» o «La Jefa», quien fue Tesorera Municipal durante esa administración y además suegra del Alcalde. De acuerdo con información oficial, enfrenta procesos penales, por secuestro, homicidio, narcotráfico y posesión de armas, y permanece en prisión preventiva. Corresponderá a las autoridades ministeriales y a los tribunales establecer cualquier responsabilidad en este caso.

Pero el asesinato rebasa por mucho la historia de una sola persona.

El Oriente de Morelos se ha convertido desde hace años en uno de los corredores criminales más codiciados del centro del país. Por esa franja confluyen rutas hacia Puebla, el Estado de México, la Ciudad de México y el propio Morelos. Es un territorio estratégico para el trasiego de drogas, armas y otras actividades ilícitas.

Las propias autoridades federales y estatales han documentado la presencia y disputa de diversas organizaciones criminales en esa región, como Los Huazulco, el CJNG, el Cartel de Sinaloa, Los Acapulco, Guerreros Unidos y el Comando Tlahuica. Zona de alta incidencia criminal.

Los operativos de la Sedena, la Guardia Nacional y la Fiscalía se han multiplicado, al igual que las detenciones. Sin embargo, los hechos demuestran que la batalla por el control territorial sigue abierta.

El asesinato de un Presidente Municipal dentro de la sede del Ayuntamiento no puede interpretarse como un hecho aislado. Es la expresión más dramática de una disputa que desde hace tiempo dejó de librarse en la clandestinidad para instalarse en el corazón mismo de las instituciones.

Y por eso la visita de Claudia Sheinbaum adquiere una dimensión completamente distinta.

La Presidenta llegará con una agenda oficial, pero inevitablemente encontrará un Estado sacudido por la violencia, con una ciudadanía que exige resultados y con un episodio que coloca nuevamente a Morelos bajo el reflector nacional.

En los círculos políticos circulan versiones sobre un posible reforzamiento de la estrategia federal de seguridad e incluso sobre la eventual presencia del Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Hasta ahora no existe una confirmación oficial, pero la expectativa refleja la magnitud del desafío que enfrenta la entidad.

Y entonces surge la pregunta que hoy recorre los pasillos del poder:

¿Bastarán los anuncios y los discursos? ¿O la gravedad de los acontecimientos obligará a replantear la estrategia de seguridad e incluso a realizar cambios en las áreas responsables de enfrentar la violencia?

Porque cuando un Alcalde es ejecutado dentro de su propia oficina, la pregunta deja de ser quién apretó el gatillo.

La verdadera pregunta es quién ejerce el control del territorio.

Y esa respuesta no sólo la esperan los morelenses.

La esperará también la Presidenta Claudia Sheinbaum cuando ponga un pie en Morelos.

La prueba de fuego ya no es para un municipio. Es para todo el Estado mexicano. eusebiogimeno@gmail.com