Un grupo de jóvenes universitarias interrumpió el desfile cívico-militar conmemorativo del inicio de la Independencia de México en Morelos, para exigir a la gobernadora Margarita González justicia por el asesinato de la estudiante española Claudia Tacoronte Aguilera.

Incluso, integrantes de colectivos feministas, organizaciones sociales y de víctimas de Morelos, así como estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), se enfrentaron a empujones y golpes con policías estatales.

Las manifestantes también exigieron justicia por las otras cuatro estudiantes universitarias asesinadas en los últimos 17 meses, durante las administraciones de la gobernadora morenista y de la rectora de la UAEM, Viridiana León Hernández.

Alrededor de un centenar de policías estatales habían formado una valla humana para impedirles el paso hacia la calle Matamoros, ubicada en la parte posterior de Palacio de Gobierno.

Las manifestantes portaban una enorme manta con la leyenda “Morelos Feminicida” y exigían: “¡Déjenos pasar!”. Los policías reforzaron la valla, lo que provocó un enfrentamiento de aproximadamente 10 minutos, con empujones entre ambos grupos y algunas caídas de estudiantes.

Cuando los ánimos se habían caldeado, personal de la Secretaría de Gobierno del estado acudió al lugar y ordenó a los policías abrir el paso. Las manifestantes ingresaron a la zona posterior de Palacio de Gobierno con el acuerdo de permanecer sólo unos minutos y posteriormente retirarse para permitir el inicio del desfile.

Al ingresar, encontraron a otras universitarias y feministas que habían logrado pasar minutos antes y realizaban un performance: permanecían tendidas en el suelo y cubiertas con pintura roja para representar a víctimas de feminicidio.

Una vez reunidas, las manifestantes ocuparon la zona cercada con vallas, mientras cientos de personas que acudieron a presenciar el desfile permanecían a los costados.

Al principio hubo gritos y silbidos en su contra, pero después de escuchar sus demandas y el recuento de las universitarias asesinadas, parte del público cambió su actitud y terminó aplaudiendo la protesta. Incluso algunas personas se sumaron a las consignas de justicia.

Durante la protesta, la gobernadora González Saravia no se encontraba en el balcón de Palacio de Gobierno. Algunos funcionarios estatales y municipales observaron desde el inmueble la manifestación, en la que también se exigió el cese de la violencia contra las mujeres en Morelos.