Columna de Hierro

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CUERNAVACA, MOR. 21 09 2026.- Después de medio siglo de delincuencia -quizá mucho más si nos remontamos al viejo abigeato- resulta difícil creer que las autoridades de Morelos no sepan quiénes son muchos de los hombres y mujeres que participan en las distintas redes criminales que operan en el Estado.

Nombres, alias, fotografías, domicilios vinculados a investigaciones, vehículos, antecedentes, zonas de operación y modus operandi deben aparecer dispersos en miles de carpetas, expedientes e informes policiales.

Entonces la pregunta no es solamente qué sabe el gobierno.

La pregunta verdaderamente incómoda es: ¿qué hace con todo lo que sabe?

Porque cincuenta años de delincuencia no pueden explicarse únicamente por la habilidad de los delincuentes.

Durante ese medio siglo pasaron Gobernadores, Procuradores, Fiscales, Secretarios de Seguridad, Comandantes, Policías Preventivos, Jdiciales -después Ministeriales o de Investigación- Corporaciones Federales y Fuerzas Militares.

Los gobiernos cambiaron.

El hampa permaneció.

Y eso obliga a formular una hipótesis que las autoridades deberían investigar hasta sus últimas consecuencias: ¿cuánto de esa permanencia ha sido posible gracias a corrupción, filtraciones o redes de protección incrustadas dentro del propio aparato público?

PRIMERA LECCIÓN: EL MAPA

Morelos necesita un auténtico Mapa del Hampa.

Pero no hablamos de un mapa colgado en una Comandancia con cruces rojas donde hubo asesinatos.

Hablamos de una base de inteligencia viva.

Municipio por municipio. Colonia por colonia.

¿Dónde operan los extorsionadores? ¿Dónde se concentran los robos de vehículos? ¿Quiénes aparecen reiteradamente en investigaciones por narcomenudeo? ¿Dónde operan los asaltantes de comercio, casa habitación o transporte?

Y después vienen los nombres y alias que legalmente consten en investigaciones, las células, vehículos relacionados con delitos, modus operandi y conexiones entre unos grupos y otros.

SEGUNDA LECCIÓN: CRUZAR LA INFORMACIÓN

Un expediente aislado puede decir poco.

Cien expedientes cruzados pueden contar una historia completa.

El sujeto que aparece en una carpeta de Cuautla puede aparecer también en otra de Yautepec.

Un automóvil investigado en Jiutepec puede relacionarse después con un hecho cometido en Cuernavaca.

Un teléfono, un arma identificada mediante peritajes, una cuenta investigada judicialmente o un domicilio pueden conectar delitos que aparentemente no tenían relación.

Eso es inteligencia criminal.

Entonces preguntamos:

¿Cada cuándo se actualiza ese mapa en Morelos?

¿Quién lo consulta?

¿Fiscalía y Seguridad Pública cruzan permanentemente su información?

¿La comparten, dentro de los cauces legales, con Guardia Nacional y autoridades federales?

¿O cada dependencia conserva celosamente una pieza mientras nadie arma el rompecabezas?

TERCERA LECCIÓN: LOS QUE YA CONOCEN

Existe otra fuente elemental de información: las propias investigaciones anteriores.

No significa perseguir a una persona porque alguna vez estuvo detenida o encarcelada. Haber cumplido una condena no convierte a nadie en delincuente perpetuo.

Pero otra cosa muy diferente son órdenes de aprehensión pendientes, investigaciones vigentes y personas que aparecen reiteradamente relacionadas en expedientes abiertos.

¿Cuántas órdenes de aprehensión permanecen sin ejecutar en Morelos?

¿Cuántos objetivos identificados por las autoridades siguen operando?

¿Cuántas Carpetas de Investigación que deberían conectarse permanecen aisladas unas de otras?

Y, sobre todo: ¿cuántas investigaciones se han detenido porque alguien desde dentro avisó, protegió o simplemente volteó para otro lado?

CUARTA LECCIÓN: BUSCAR LA PROTECCIÓN

Ésta quizá sea la parte más delicada.

El mapa criminal no debería señalar solamente delincuentes.

También debería permitir descubrir posibles redes de protección institucional.

Porque cuando una organización sobrevive durante años, cambia de jefes, pierde operadores, incorpora nuevos miembros y continúa trabajando en el mismo territorio, la autoridad tiene obligación de preguntarse quién facilita esa permanencia.

Policías investigados por corrupción.

Funcionarios denunciados.

Filtraciones de operativos.

Expedientes inexplicablemente paralizados.

Órdenes judiciales que tardan demasiado en ejecutarse.

Todo eso también debe cruzarse.

Y aquí aparece Cuautla.

Después de la detención del ex alcalde Jesús Corona, vale preguntar públicamente:

¿Cuántos funcionarios de aquella administración fueron separados?

¿Cuántos regresaron posteriormente con la administración sustituta?

¿Quién autorizó sus recontrataciones?

¿Alguno aparece mencionado en investigaciones oficiales?

Si no tienen relación con delito alguno, que quede perfectamente claro.

Pero si existen investigaciones, que se investigue hasta el fondo.

QUINTA LECCIÓN: INTELIGENCIA, NO RAZZIAS

No estamos proponiendo detener gente arbitrariamente.

Estamos proponiendo algo mucho más eficaz: investigar, cruzar información, obtener pruebas, judicializar expedientes y ejecutar órdenes de aprehensión.

Que las autoridades lleguen no solamente por el pistolero, sino por quien le proporciona armas; no solamente por el vendedor callejero de droga, sino por quien lo abastece; no solamente por el extorsionador, sino por quien cobra, administra y eventualmente protege la operación.

Y seguir el dinero.

Porque finalmente detrás de buena parte de la delincuencia organizada existe una empresa ilegal que necesita cobrar, pagar, comprar, transportar y lavar sus ganancias.

AHORA HAGAN LA TAREA

Después de medio siglo, Morelos debería conocer perfectamente la anatomía de buena parte de su delincuencia.

Si no tiene ese mapa criminal, estamos frente a una omisión monumental.

Y si sí lo tiene, entonces la pregunta puede resultar todavía más grave: ¿por qué tantos delincuentes continúan operando?

No necesitamos otra conferencia de Prensa anunciando que ahora sí habrá coordinación.

Necesitamos inteligencia.

Necesitamos investigaciones que produzcan pruebas.

Necesitamos órdenes judiciales ejecutadas.

Necesitamos descubrir las redes de protección donde existan.

Y necesitamos que la sociedad conozca resultados.

Gobierno del Estado, Fiscalía, Policías y Autoridades Federales: ésta clase de investigación policiaca fue gratis.

Ahora solamente falta que la Gobernadora Margarita, les exija que le muestren ese mapa criminal, y que le informen cada cuando lo consultan…..o si esa información de medio siglo delictivo duerme el sueño de los justos!

 (Y voy por más)

eusebiogimeno@gmail.com