x.- Definición de surrealismo: “Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral”.
x.- “No soy corcholata del Presidente….tengo dignidad”: Monreal
(Cuando el 16 de Marzo de 2019 se difundió este conceptuoso artículo, su autor el licenciado Dagoberto Santos Trigo fungía y funge como Vocal Ejecutivo del INE en Guerrero y ahora decidí reproducirlo porque todo el infortunio que describe, en vez de aliviarse sigue agravándose, al incentivarse el hipnótico surrealismo político en nuestro agobiado México, lo cual hunde más en la desesperación y angustia a la inmensa mayoría de los mexicanos).
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Dagoberto Santos Trigo.
Si el surrealismo, como movimiento literario y artístico, busca la representación de realidades que parecen absurdas, fantásticas y oníricas, ¿qué más absurdo, ilógico e irracional que el statu quo vigente en México?…. ¿qué más absurdo que la injusta desigualdad social imperante?…. ¿qué más absurdo que la interpretación de la política y el significado atribuido al espacio público en nuestro país?
Imágenes de contraste pululan en nuestra sociedad: gatos de angora paseando en yates privados contra perros callejeros que deambulan sin control ni hogar; mirreyes disfrutando de las bondadosas herencias contra niños limpiaparabrisas en los semáforos de las urbes mexicanas.
Otros retratos: representantes populares con prestaciones superlativas contra profesores de educación básica de zonas rurales que apenas sobreviven ante la pérdida histórica del poder adquisitivo; estantes repletos de artículos, pero imposibilidad de comprar la canasta básica ante la insuficiencia del salario mínimo.
Pasajes igual de desconcertantes, en todos los rincones de nuestro país. La civilidad hecha añicos. Los valores sociales desterrados de la vida privada y más aún de la pública.
Soledad tecnológica; individualismo exacerbado; reglas de conducta y urbanidad tiradas a la basura; juventud competente relegada por contar con mérito, pero no con padrinazgo; desapariciones forzadas e infravaloración de la vida humana misma; pérdida de la confianza ante la búsqueda del interés egoísta.
Otras realidades: sueños frustrados, vidas apagadas por la codicia, la envidia, la brutalidad y la infamia; personas que saben leer y escribir, pero analfabetas por no comprender los textos leídos; todo cabe en México.
¿Y la política? ¿Y el quehacer político y los sujetos que viven de ella en lugar de para ella?
En el imaginario popular, al político se le cataloga como un sujeto privilegiado, un tramposo, un ser elitista, un afortunado, un mentiroso, una persona no confiable, un ser que ha tenido la suerte de estar con el padrino o madrina adecuados en el momento justo.
De las categorías de lo social, el político mexicano carece de reconocimiento y es vilipendiado al registrar los últimos lugares en la escala de confianza.
¿Por qué hemos llegado hasta aquí? ¿Cuáles son las razones de la infamia? ¿O acaso tendrán razón?
La política en México es concebida, grosso modo, como una oportunidad para salir de los males personales; como un campo virgen para el saqueo o para implantar el sistema de botín; como una extraordinaria manera de superar las adversidades económicas.
Así ha sido visto por tirios y troyanos; por patricios y plebeyos; por güelfos y gibelinos; por jacobinos y girondinos; por quienes dicen comulgar con el socialismo y quienes aman la libertad a ultranza.
No es un tema baladí. En nuestro país resulta urgente reflexionar sobre la actividad política y sus consecuencias. O la ausencia de ella en el espacio público. Necesitamos políticas y políticos profesionales; requerimos de menos grillas y grillos, y más seres que se interesen, de verdad, por la resolución efectiva de nuestros grandes problemas nacionales.
Y esto pasa por cambiar la concepción de la política como una actividad que ennoblece a los seres humanos por su capacidad para asignar recursos escasos, por su visión colectiva de la vida, por la necesidad de fortalecer el espacio público y evitar caer en el maniqueísmo del binomio amigo-enemigo.
PD. Estimado lector@: Creo que esto que leíste te puede ser útil para reflexionar y decidir mejor por quienes votar para que nos gobiernen y evitar que la situación del país empeore envuelto en el hipnótico surrealismo político.
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“No soy corcholata
del presidente…..yo
tengo dignidad”: Monreal
“No he admitido ni acepto considerarme corcholata del Presidente, porque tengo dignidad, pero estaré puntual en la cita con la historia para participar en Morena, en las elecciones del 2024”, aseguró Ricardo Monreal al considerar que podrá cambiar la opinión del Jefe del Ejecutivo en el método de elección de candidatos de su partido.
En entrevista con mi amigo Joaquín López Dóriga, Monreal aceptó que todas las “señales” indican que la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum es el alfil del Presidente y que desde hace unos meses no se reúne con él, sin embargo, dijo, luchará desde la base morenista para revertir esta situación, ganar a la buena la candidatura y lograr que se democratice Morena en la elección de candidatos cambiando la encuesta por elecciones primarias.
En este sentido, Monreal confió en que López Obrador no pondrá en riesgo el triunfo y la continuidad de su proyecto de nación y contribuirá para que se garantice el “piso parejo” para los contendientes.
“Yo tengo que buscar en Morena que, desde abajo, con los de abajo, impulsemos este piso parejo, aunque no lo ha habido. Y aunque entiendo, porque no soy ingenuo; no estoy haciendo las cosas pensando en que ya se definió, no. Yo creo que podemos hacer cambiar la opinión del Presidente con el tiempo y con los meses.
Él sabe que no debe poner en riesgo el triunfo y la continuidad o continuación de un proyecto político que él encabezó en el 2018.
Creo que no lo puede poner en riesgo y, por tanto, yo tengo confianza en que puedan cambiar las opiniones”, precisó.
Ricardo Monreal dejó en claro que su intención es lograr la candidatura presidencial y desde ayer descartó su interés de encabezar el proyecto morenista en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Esto a raíz de que periódico el Reforma publicó una encuesta en la que el zacatecano obtuvo el segundo lugar de las preferencias electorales para convertirse en el sucesor de Claudia Sheinbaum.
mohacan@prodigy.net.mx