Dejando en la Ciudad de México y Campeche la maleta llena de ataques perversos y sin fundamentos en su contra por el fuego amigo dirigido desde la antigua sede del Distrito Federal y por el vecino de enfrente, Ricardo Monreal, cumple al firmar y traer los Acuerdos con un Memorándum de Entendimiento entre los Parlamentos de México y España en materia de Cooperación, Educación, Seguridad Jurídica, y Cambio Climático.
Con ese temple político y legislativo que lo caracteriza expondría ante los parlamentarios españoles que la pobreza, la hambruna, la desigualdad, la inflación, la falta de empleos suficientes y bien remunerados, el rezago educativo, la migración, el cambio climático y muchas otras, obliga a los Parlamentos de ambas naciones y del mundo encontrar formas más eficaces y urgentes para hacerles frente, sin olvidarse del llamado «evento inédito» como la calificaron, desde Palacio Nacional los vasallos del Gabinete, así como los virreyes morenistas, a la marcha de cientos de miles de acarreados del domingo en la capital del país, un congruente y sólido Monreal respondería a los medios de prensa española:
“Lo vi desde aquí, sin duda, fue una marcha muy poderosa; diría que se ratifica el respaldo popular que tiene el Presidente de la República, se habla de un millón 200 mil personas. Observé, una marcha muy nutrida, con mucha energía; creo que es el cariño que tiene el Presidente de un sector del pueblo de México, quizá mayoritario”.
El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, que junto con el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Santiago Creel Miranda, encabezaron a la delegación mexicana de alto nivel, expondría ante el Pleno de la XVI Interparlamentaria España-México, que nuestro país optó por caminos firmes para enfrentar la crisis que derivó la pandemia, reforzándose todos los programas de bienestar social en beneficio de los sectores más vulnerables e instrumentaron medidas de emergencia.
Confirmando su lealtad al movimiento que fundo con el mandatario mexicano, sin reclamo o advertencia, haría ver a las y los legisladores iberos que la relación entre España y México está marcada por encuentros y también desencuentros, que parten de nuestros primeros contactos durante la Conquista.
Es claro para el político de Zacatecas, que la objetividad y no el resentimiento es lo que permite que la verdadera reconciliación entre México y España sea el sello con el que se remplacen las cicatrices que existieron o que hasta hoy han sido el mapa de nuestro camino conjunto, pues sobran las razones para hacerlo.
A hora lo que viene es enfocarse, como naciones hermanadas por la historia, es crear en conjunto para el desarrollo de los pueblos españoles y mexicanos, con el reinicio de estos encuentros basados en los aciertos que como naciones hemos tenido en las últimas décadas, remataría el aspirante a contender por la Presidencia de la República en el 2024.