Por: Sócrates A. Campos Lemus

Que conste….son reflexiones…!

El maíz es la semilla de nuestro desarrollo y la identidad nacional. ¡A quién no le encantan las tortillas, las garnachas, las clayudas y los tamales?….

En fin, todo lo que se hace con el maíz, si no lo han entendido los operadores del presidente, les debemos recordar que el maíz es semilla, identidad nacional. Es alimento, tortilla, plato, cuchara y paz social. Si perdemos el control del mismo, perdemos el control de la Nación y también tendríamos que recordarles, que las Revoluciones mexicana y francesa se generaron cuando las masas hambrientas y desesperadas optaron por eliminar los gobiernos y los gobernantes, y hoy, en el país, cuando se supone nos encontramos ante un presidente ejemplar, honesto y ligado al infeliciaje nacional, no es posible que el precio de la tortilla se dispare en más del 30 por ciento en muchas ciudades y se venda a más de 20 pesos el kilo. Con ello, nos desilusionamos los jodidos que comemos mucho maíz no solo porque nos gusta, sino porque es lo que tenemos a la mano.

Recuerden, el maíz es lo que confirma al país y por ello el grito es: “sin maíz no hay país” y esto se puede ver en cada esquina de las ciudades a los taqueros, a vendedores de tamales, a quienes ofrecen tortas de chilaquiles, a muchas tortillerías, a eloteros que también venden esquites, y por supuesto las tortillas que no faltan en fondas, restaurantes de postín y en nuestras casas, siempre y cuando haya dinero para comprarlas.

Todos usamos y comemos maíz, y si no tenemos la producción como se nota actualmente porque no hay apoyos suficientes al campo mexicano y por lo mismo, si seguimos comprando millones de toneladas en el extranjero, dependemos de los de fuera y estamos en un punto donde nos pueden doblegar por el hambre. Recuerden que las insurrecciones y las lealtades se dan en los estómagos.

Nos extraña que los aliados o empleados del presidente que se supone tienen el mismo origen y las mismas intenciones en los apoyos al infeliciaje no hagan caso a este delicado tema.

Olvidan que sin maíz no hay país y se siguen haciendo tontos, a lo mejor, porque comprar ese esencial y vital alimento de los mexicanos en el extranjero para algunos de ellos resulta mucho más productivo que impulsar la producción agroalimentaria para las familias mexicanas, con lo que seremos autosuficientes para no estar sujetos a lo que ordenen las grandes potencias que nos venden los alimentos. Más bien es de pensarse que quienes determinan las compras de maíz en el extranjero no son burócratas pendejos o indolentes, más bien pueden ser corruptos y es por ello que, AMLO, tendría que investigar y no perder el tiempo en discusiones tontas, todas las mañanas, con algunos que solamente buscan reflectores y publicidad.

Entremos a resolver los problemas serios y dejemos de estar comentando tonterías como en el caso del brutal ataque que ha recibido la familia del presidente porque su nieto nace en Estados Unidos, pues conozco a muchos pero muchos “mexicanos” del panismo, en la frontera, que compran los servicios hospitalarios, a crédito, con tal de que sus esposas den a luz en los Estados Unidos porque eso les permite hacerlos gringos y gozar de muchas prebendas… y, para nuestra sorpresa, son de los que más critican, o como la señora Laura Zapata que dice brutalidades tales que llevan a la indignación y provocan escalofríos, cuando sabemos que anda en el llamado sentido de las magias negras y de los ritos satánicos…pues, hasta los changos, se caen de los árboles.

Seguramente en el país, hay clase medieros que con razones de sobra están cada día mucho más molestos con las políticas adoptadas por AMLO, ya que les ha expuesto a que su nivel y calidad de vida se caiga, de tal suerte que en vez de beneficiarse con el cambio, se ven envueltos en la proximidad del infeliciaje y la pobreza nacional.

A lo mejor, la señora Zapata, ya no tiene el trabajo de “estrellita” de la caja idiota y estará muy molesta por muchos temas, pero eso no le da derecho a insultar y violentar a un recién nacido, claro, que no se puede esperar mucho, de una poca abuela, como ella…es preferible, tener como enemigos a los buenos, que como amigos a los malos.

Claro que hay que aprender las lecciones, y creo que ahora el presidente se da cuenta de que también recibe golpes certeros en contra de su familia y de que también es vulnerable.

Cuando en su cara le dicen lo que le dicen, debe pensar que es tiempo de formar un cinturón de protección, porque de los insultos y de los gritos, y de la mala leche que le dan como bienvenida a su nieto, y de la forma en cómo se refieren a su familia, que no tiene culpa de los errores y odios que genere el presidente, hay pasos muy cortos para las agresiones y la violencia.

En los tiempos actuales, no se respeta nada, lo visceral sale a flote, y no buscan quién la ha hecho, sino quién la paga, y así, el encono aumenta y se polarizan posturas y posiciones entre muchos mexicanos que terminarán haciendo barbaridades que lleguen a la violencia.

Total, cuando se pierde todo, pues se arriesga todo y cuando la desesperación llega a la puerta de sus casas para muchos les dá lo mismo morir que vivir.

Como dicen los japoneses: hacen menos ruido mil árboles creciendo que uno derribado…