La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que su gobierno pretenda construir una segunda “verdad histórica” sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y aseguró que las nuevas líneas de investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) están sustentadas en evidencia científica.

La mandataria afirmó que el procedimiento que actualmente se sigue busca esclarecer los hechos ocurridos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014, a partir del análisis de información que, dijo, no había sido investigada suficientemente en el pasado.

“Hemos estado hablando con madres y padres de familia de los 43, y han estado de acuerdo con este procedimiento que ahora se está siguiendo”, señaló.

Ante el cuestionamiento sobre el riesgo de que se fabriquen pruebas o se vulneren los derechos de personas encarceladas por el caso, Sheinbaum sostuvo que la investigación debe desarrollarse conforme a la ley.

“No tiene que haber preocupación con eso porque se está cumpliendo con la ley y en un caso tan delicado jamás se va a fabricar una prueba, sería gravísimo”, afirmó.

Nuevas líneas de investigación
La presidenta respaldó el trabajo de los fiscales y destacó que las nuevas investigaciones parten de información científica y de evidencia obtenida mediante el reanálisis de documentos y registros telefónicos.

La FGR informó el pasado 28 de septiembre que abrió cuatro nuevas líneas de investigación relacionadas con el caso Ayotzinapa. Entre ellas se encuentra el análisis de comunicaciones que permitió identificar a 17 nuevos objetivos de investigación, así como la revisión de los teléfonos utilizados por algunos de los estudiantes después de su desaparición.

También se realizó un nuevo análisis documental de los expedientes, mediante el cual las autoridades identificaron a una persona que habría participado en los hechos y que tenía 14 años en aquel momento. La cuarta línea se relaciona con el presunto ocultamiento de videograbaciones de cámaras de seguridad del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero correspondientes a la noche de la desaparición.

Sheinbaum sostuvo que este enfoque busca ampliar la investigación y no fabricar una explicación sobre lo ocurrido.

“La mayor parte” de la primera investigación se basó en testimonios
La presidenta también cuestionó algunos elementos de la investigación inicial realizada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, particularmente por el uso de testimonios como parte de las primeras detenciones.

“La mayor parte de la primera investigación estaba basada en testimonios; incluso en las primeras detenciones en el periodo de Peña Nieto con Murillo Karam, la mayoría salió porque un juez determinó que algunos de ellos habían sido torturados en el proceso”, señaló.

Al mismo tiempo, la mandataria subrayó que las personas presuntamente relacionadas con la desaparición de los normalistas tienen derecho a la defensa y a enfrentar los procesos correspondientes ante las autoridades judiciales.

La investigación de la FGR ocurre a 12 años de la desaparición de los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en Iguala, Guerrero, y mientras las autoridades mantienen abiertas distintas líneas para determinar qué ocurrió con los jóvenes y establecer responsabilidades.

La propia Fiscalía ha señalado que el nuevo modelo de investigación parte de un reanálisis profundo de las actuaciones existentes y busca llegar al paradero de los 43 estudiantes y llevar ante la justicia a quienes hayan participado en los hechos.

FUENTE ; XEU