La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que buscará mantener “siempre la mejor relación posible” con Estados Unidos, pero advirtió que “no voy a agachar la cabeza tampoco”, al reiterar que el vínculo bilateral debe construirse con respeto a la soberanía mexicana.

“Y no es un asunto personal. Es un asunto de defensa de la patria, así de sencillo”, sostuvo la mandataria al responder sobre las políticas de cancelación de visas estadounidenses, incluido el caso de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).

Sheinbaum reiteró su opinión de que muchas de esas cancelaciones “no tienen razones de seguridad, sino más bien políticas”, aunque reconoció que desconoce de qué área del Gobierno estadounidense proceden esas decisiones.

La gobernante defendió que señalar lo que considera actos de injerencia no supone buscar una confrontación con Washington y recordó que otros presidentes mexicanos han asumido posiciones similares en distintos momentos históricos.

Sheinbaum contrastó esa visión con la del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), a quien acusó de haber abierto las puertas a agencias estadounidenses para buscar legitimidad después de una elección que volvió a calificar de fraudulenta.

También mencionó a Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública ahora encarcelado en Estados Unidos por narcotráfico, y sostuvo que durante esos años recibió reconocimientos de agencias estadounidenses antes de que, según afirmó, “resultó que estaba aliado al narco”.

La presidenta insistió en que México debe cooperar con Estados Unidos, pero bajo condiciones de igualdad y respeto mutuo, y sostuvo que cualquier señalamiento contra ciudadanos mexicanos debe acompañarse de pruebas que puedan ser evaluadas por las autoridades nacionales.

Autor
EFE