La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, envió un mensaje de tranquilidad a los mercados y a la ciudadanía al asegurar que el gobierno no tiene «preocupación» por la reciente volatilidad en el tipo de cambio.
A pesar del entorno internacional complejo, la mandataria destacó la solidez de la economía mexicana y anunció nuevas gestiones para mitigar el impacto del costo de los combustibles en el bolsillo de los mexicanos.
Estabilidad cambiaria y reservas históricas
Ante la fluctuación del peso frente al dólar, Sheinbaum Pardo descartó que la situación represente un riesgo, incluso en el contexto de las tensiones bélicas en Irán. Según la mandataria, el movimiento de la moneda se mantiene dentro de los parámetros esperados.
«No es un asunto de preocupación ni del Gobierno de México, ni del Banco de México, ni tenemos por qué alarmarnos de una situación así. Está en el margen», declaró durante su conferencia matutina.
La jefa del Ejecutivo federal subrayó que el país cuenta con reservas internacionales «históricas» y recursos suficientes para garantizar la inversión privada, sentenciando con un contundente: «No hay problema» respecto a la paridad cambiaria.
El desafío de los precios del petróleo por el conflicto en Medio Oriente
A diferencia de la moneda, la mandataria reconoció que el precio internacional del petróleo sí representa un «problema».
La inestabilidad en Oriente Medio ha generado incertidumbre en el mercado global, especialmente tras el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía por la que circula la quinta parte de los hidrocarburos del mundo.
Esta tendencia impacta directamente en el costo de los combustibles, lo que ha encendido las alarmas sobre el precio del diésel, fundamental para el transporte de mercancías en territorio nacional.
Plan de reducción adicional en el precio de los combustibles
Para contrarrestar esta presión externa, el gobierno federal trabaja en estrategias que vayan más allá del acuerdo voluntario firmado con los gasolineros en febrero de 2025. El objetivo central es mantener un diferencial razonable de hasta dos pesos entre el precio mayorista y el precio al público (sin IVA).
La presidenta detalló que Petroleros Mexicanos (Pemex) se encuentra revisando sus costos operativos para beneficiar al consumidor final:
«Todavía queremos que haya una reducción adicional. Pemex está revisando su precio en las terminales y estamos trabajando toda esta semana para ver si todavía podemos llegar a un acuerdo voluntario con los gasolineros para reducir todavía más».
Aunque este pacto es de carácter voluntario y no impone obligaciones legales, el gobierno busca la colaboración del sector privado para evitar aumentos abruptos que afecten la economía familiar.
FUENTE : EFE