El comercio marítimo representa uno de los principales Intereses Marítimos Nacionales impulsados por la Secretaría de Marina, al constituir una actividad esencial para el intercambio de mercancías, bienes y servicios tanto entre distintas regiones del país como con otras naciones. Mediante el transporte por mar y su conexión con otros sistemas logísticos, esta actividad facilita la movilidad de productos a gran escala y favorece la integración de los mercados.

Como Autoridad Marítima Nacional, la Secretaría de Marina tiene la responsabilidad de regular, supervisar y promover el desarrollo de la marina mercante, la navegación, los puertos y el transporte marítimo. Estas funciones son desempeñadas a través de las Administraciones del Sistema Portuario Nacional (ASIPONAS) y las Capitanías de Puerto, instancias encargadas de garantizar el cumplimiento de la normatividad y la operación segura de las actividades marítimas y portuarias.

El transporte marítimo permite movilizar grandes cantidades de mercancías, entre ellas petróleo, alimentos, automóviles, materias primas y productos manufacturados, con costos competitivos frente a otros medios de transporte. Debido a ello, constituye una pieza clave para el comercio internacional y para el funcionamiento de la economía mundial, al facilitar el abastecimiento de bienes entre distintos países.

Dentro de sus atribuciones, la Secretaría de Marina regula el comercio, el tráfico, la navegación y el transporte marítimos, además de coordinar las labores de las Capitanías de Puerto y las ASIPONAS. Asimismo, supervisa que las embarcaciones operen conforme a la legislación vigente y que las condiciones de seguridad en los puertos se mantengan en cumplimiento de las disposiciones establecidas.

Las Capitanías de Puerto ejercen la autoridad marítima en cada puerto habilitado del país, vigilando el tránsito de embarcaciones, verificando su operación legal y actuando cuando existen riesgos para la seguridad nacional o el medio ambiente. Actualmente, México cuenta con 100 Capitanías de Puerto distribuidas en el litoral del Pacífico, el Golfo de México, el Mar Caribe y diversos puntos interiores del territorio nacional.

Por su parte, las ASIPONAS administran y operan los puertos federales concesionados bajo las políticas definidas por la Secretaría de Marina. En el país existen 30 administraciones portuarias: 18 federales, tres vinculadas al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), seis estatales administradas por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) y una de carácter privado.

Aunque las Capitanías de Puerto y las ASIPONAS desempeñan funciones diferentes, ambas instituciones trabajan de manera complementaria para fortalecer la seguridad, competitividad y eficiencia del sistema portuario mexicano. En ese contexto, la Secretaría de Marina reafirmó su compromiso de continuar impulsando acciones orientadas a consolidar la seguridad marítima, optimizar las operaciones portuarias y fortalecer el comercio marítimo nacional, contribuyendo con ello a la protección de los Intereses Marítimos Nacionales y al desarrollo económico sustentable del país.

EFE