La industria del cine se vistió de luto tras la muerte de Tim Curry, exitoso actor británico reconocido por su papel como el payaso de «It» o por «The Rocky Horror Picture Show», quien murió el 25 de agosto a los 80 años tras pasar por varios problemas de salud.

Tras días después de la muerte del popular intérprete, salió a la luz las causas médicas oficiales que terminaron con su vida. De acuerdo su certificado de defunción difundido por Deadline, Tim Curry murió por una enfermedad arterial coronaria. Los documentos mencionan que sus antecedentes de salud como el accidente cerebrovascular que tuvo en 2012 y su diagnóstico de cáncer de riñón contribuyeron a que el intérprete de Pennywise perdiera la batalla contra sus enfermedades.

Murió por una enfermedad arterial coronaria
La muerte fue registrada en su casa de Los Ángeles y su cuerpo no fue sometido a una autopsia. La enfermedad arterial coronaria ocurre cuando las arterias que suministran sangre al corazón se bloquean y reducen el flujo sanguíneo, lo que aumenta el riesgo de crisis cardiovasculares. En este sentido, Curry ya se encontraba delicado debido a sus otras condiciones de salud que con el paso de los años afectó su movilidad, al punto de dejarlo en silla de ruedas.

Uno de los eventos críticos que marcaron su salud para siempre precisamente ocurrió en julio de 2012, cuando el histriónico tenía 66 años, episodio que ocurrió cuando recibía un masaje, y de un momento a otro, sufrió un derrame cerebral. La masajista que se encontraba con el actor llamó a emergencias y fue trasladado al hospital, donde le identificaron dos coágulos de sangre en el cerebro y le hicieron una cirugía de urgencia. Como consecuencia el lado izquierdo de su cuerpo quedó temporalmente paralizado y perdió la capacidad de hablar durante varias semanas.

Esta fue la última película de Tim Curry
La última película en la que participó Curry pese a sus dolencias físicas fue la comedia de terror Stream, estrenada en 2024. La cinta fue dirigida por Michael Leavy y fue su gran regreso a la pantalla grande, tras reducir sus apariciones debido a su derrame cerebral de 2012.

La película retrata la sanguinaria persecución de cuatro asesinos contra la familia Keenan, quienes acuden de vacaciones durante el fin de semana a un hotel, donde son víctimas de un macabro juego sadístico de criminales, quienes compiten en demostrar quien puede realizar los asesinatos más creativos de la noche.