Decenas de manifestantes, en su mayoría mujeres y madres de barrios populares de Nairobi como Mathare, Huruma y Kiamaiko, se manifestaron este jueves en el centro de la capital keniana para exigir explicaciones a la Policía por las presuntas desapariciones forzadas de jóvenes de esas zonas.
La protesta, en la que se prendieron hogueras en la vía pública y se exhibieron pancartas con consignas contra las fuerzas de seguridad, interrumpió el tráfico en la Avenida Kenyatta y bloqueó el acceso a la calle del Parlamento, lo que impidió el ingreso de varios diputados a la sede legislativa.
Las madres exigen que el Gobierno del presidente William Ruto asuma la responsabilidad de las desapariciones atribuidas a fuerzas policiales, investigue los abusos a los derechos humanos y ponga remedio a la aparente inacción o complicidad de las fuerzas de seguridad en estas detenciones extrajudiciales.
El detonante de las movilizaciones son las recientes desapariciones de varios jóvenes, entre ellos Abdulaziz Duba Molu, alias “Zizo”, un comerciante de Kiamaiko visto por última vez el pasado 23 de junio en Juja (condado de Kiambu), donde acudió a supervisar unos trabajos de cercado.
Testigos y familiares indicaron que el joven fue interceptado por hombres armados, varios de ellos vestidos con uniformes policiales y otros de paisano que se identificaron como agentes de seguridad, según recogen medios locales.
Junto al caso de Molu, los manifestantes exigieron el regreso con vida de otros 3 jóvenes de los citados barrios: MacMillan “Maxi” Kiarie Mugo, Michael Oloo y Evans Otieno.
Contra “la impunidad sistémica”
La organización de derechos humanos Vocal Africa se sumó a las protestas para respaldar a las madres de los desaparecidos y denunciar un incremento de estos episodios en los asentamientos informales de la capital.
“Ningún padre debería tener que marchar por las calles para exigir la seguridad y la libertad de su hijo. Vocal Africa se mantiene codo a codo con ellos para amplificar su clamor hasta que Kiarie, Oloo, Evans y Zizou regresen a casa a salvo”, señaló la ONG en un comunicado en su cuenta de la red social X, en el que demandó “el fin de las desapariciones forzadas y la impunidad sistémica”.
La protesta se produce también poco después de la muerte de Eric Otieno, un repartidor en motocicleta de 19 años procedente de Mathare, que falleció a causa de una brutal agresión sufrida presuntamente bajo custodia policial en Nairobi.
Arrestado el pasado sábado y liberado el domingo por la noche tras el pago de una fianza, el joven debió ser trasladado de urgencia al Hospital Mama Margaret Uhuru, al que llegó sin vida.
Según el informe forense, Otieno falleció por una hemorragia interna masiva en el abdomen provocada por traumatismos con un objeto contundente, que le causaron graves lesiones en las costillas, la columna vertebral y la rotura del bazo.
El pasado marzo, Amnistía Internacional (AI) informó de que en 2025 se produjeron 125 muertes en Kenia a manos de la policía, un 20% más que en 2024, y 6 casos de desapariciones forzadas, en un contexto marcado por el uso excesivo de la fuerza durante manifestaciones y obstáculos para la rendición de cuentas.
Autor
EFE