La inversión de Royal Caribbean Group en Perfect Day México avanza en paralelo a negociaciones con autoridades de los tres niveles de gobierno para estructurar incentivos fiscales que permitan ampliar el impacto económico y ambiental del proyecto en Mahahual, Quintana Roo, también conocido como Costa Maya.

La compañía busca que cualquier beneficio obtenido se traduzca directamente en mayor capacidad de reinversión local, particularmente en infraestructura, servicios públicos y recuperación ecológica.

“Sí estamos trabajando en un paquete de incentivos fiscales que todavía no hemos logrado finalizar, pero buscamos con las autoridades federales, estatales y municipales obtener algún beneficio que en realidad es solamente para tener más disponibilidad para poder reinvertirlo en la misma zona”, señaló Ari Adler, presidente de Royal Caribbean Group en México, al referirse a las conversaciones en curso con el sector público y al encuadre del proyecto dentro del Plan México del gobierno federal.

Perfect Day México contempla una inversión cercana a mil millones de dólares y se perfila como uno de los proyectos en tierra más ambiciosos de Royal Caribbean Group. La compañía estima que en la fase de construcción se generarán alrededor de 3 mil empleos temporales, además de entre 8 mil y 10 mil puestos indirectos, mientras que en la etapa de operación se crearán empleos permanentes en una escala similar.

“Durante el proceso de construcción estimamos cerca de 3 mil empleos temporales y, una vez en operación, una cantidad comparable de puestos permanentes, además de miles de empleos indirectos que se detonarán en la región”, señaló Ari Adler, directivo de Royal Caribbean Group en México.

El diseño de Perfect Day México, aseguró, parte de un diagnóstico ambiental que reconoce impactos previos en la zona.

De acuerdo con la empresa, cerca de 50 por ciento del predio adquirido en Mahahual corresponde a áreas previamente impactadas, donde se concentrará el desarrollo turístico, mientras que el resto será destinado a conservación y restauración.

“De la reserva que compramos, prácticamente 50 por ciento es área ya impactada, que es donde vamos a desarrollar. El resto del terreno lo adquirimos para restauración, no solo para conservarlo, sino para llevarlo al mejor estado posible, recuperando la continuidad hidrológica, el mangle y el entorno ambiental.”, dijo.