Los comerciantes que operan en los pasos a desnivel de la alcaldía Benito Juárez, en Calzada de Tlalpan, atraviesan meses de incertidumbre ante la posibilidad de ser desalojados de sus lugares de trabajo.

El motivo del retiro es un plan de remodelación de estos espacios subterráneos de cara a la celebración del Mundial de Futbol este año, cuyo partido inaugural será el próximo 11 de junio en el Estadio Azteca, una medida que los locatarios consideran una amenaza directa a su única fuente de ingresos.

De esta forma, la problemática afecta a más de 10 pasos peatonales subterráneos que las autoridades capitalinas pretenden renovar. Para muchos de los afectados, estos pequeños locales representan el esfuerzo de toda una vida.

Casos como el de Juana Guerra, quien vende dulces y refrescos desde hace 25 años en el paso número 37 bajo la Calzada de Tlalpan, o el de José Luis Guerra, relojero con 35 años de antigüedad, ilustran el drama social de personas mayores que difícilmente encontrarían otra oportunidad laboral fuera de estos muros.

«¿A dónde nos vamos a ir? Ya ahorita, a mi edad, ya nadie nos da trabajo. Ya a mi edad, ¿dónde volver a poner otro negocio? Ya no son las mismas fuerzas que cuando empezamos», lamentó José Luis Guerra en entrevista con la agencia EFE.

DESESTIMAN POSTURA DEL GCDMX
Asimismo, los locatarios rechazan los argumentos oficiales que señalan un descuido de las instalaciones para justificar la intervención. Por el contrario, sostienen que ellos mismos han cuidado y mantenido estos caminos a lo largo de las décadas ante la supuesta falta de interés previo por parte de las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México.

Un dato que no debe obviarse es la tensión que escaló al ámbito político. Elena Botello, dueña de una floristería con más de 40 años de historia, ha interpelado directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Botello cuestiona que, pese al lema de «primero los pobres», en esta ocasión se esté priorizando la imagen del evento deportivo sobre la estabilidad de los sectores más vulnerables, a quienes se les quita «lo poco que tienen».

«Se supone que si viene el Mundial es para que saquemos un poco de provecho nosotros, los de más abajo. Dijo la presidenta ‘primero los pobres’, pero la presidenta (…) se viene primero sobre los pobres a quitarnos lo poco que nosotros tenemos», afirmó a EFE.

SEGURIDAD Y RESISTENCIA CIVIL
No sólo los comerciantes están preocupados; la clientela habitual también manifiesta su inquietud. Algunos usuarios de estos pasos subterráneos defienden la permanencia de los locales, argumentando que la actividad comercial aporta una percepción de seguridad fundamental para quienes transitan diariamente por estos túneles.

A pesar de que Jair Torruco, representante de los comerciantes, indicó a EFE que existen compromisos verbales por parte de administración central para frenar los desalojos, los trabajadores se mantienen en estado de «resistencia».

Fue así que advirtió que la movilización no cesará hasta que hay un documento oficial y firmado que garantice que sus fuentes de trabajo no serán sacrificadas por las obras de remodelación mundialista.

Con información de EFE