El decano de los Diputados Federales, mi querido amigo Augusto Gómez Villanueva, es un respetable ejemplo de que se pueden mantener invariables en la vida privada, pública y política, los principios éticos que rigen la conducta del ser humano.
El ha sido, es y será por siempre, un mexicano al servicio de la Patria.
Yo también aplaudo su auténtico patriotismo…..