Columna de Hierro.        

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CUERNAVACA, MOR. 06 11 2026.- El asesinato del Regidor Gabriel Rivas Ríos ha abierto un abanico de sospechas que va mucho más allá de la simple búsqueda de los gatilleros.

En el periodismo local y en la calle circulan tres grandes líneas que apuntan a un entramado que mezcla negocios inmobiliarios, endeudamiento municipal, desorden administrativo y rivalidad político‑electoral.

La primera es el conflicto por La Cazahuatera: zona por la cual Gabriel luchó y donde él mismo había denunciado amenazas.

La segunda se centra en la Administración Municipal encabezada por el Alcalde José Luis Urióstegui y el Secretario del Ayuntamiento, Óscar Cano Mondragón.

Se señala que el Alcalde dispone de presupuesto estatal sin haber formalizado un acuerdo con la Secretaría de Seguridad del Estado; que la Policía Municipal es insuficiente, dispersa y ausente en la vigilancia, incapaz de proteger a quienes ya estaban amenazados.

Además circula la denuncia de que el Cabildo recibió una propuesta de crédito por dos mil millones de pesos para paneles solares, a pagar en veinte años, lo que significaría endeudar a Cuernavaca por seis trienios más para dejar de depender de la Comisión Federal de Electricidad. Gabriel se opuso abiertamente a estos proyectos tanto en tribuna como en las calles.

Y aquí se señala directamente al Secretario Óscar Cano Mondragón como uno de los responsables o solapadores de una larga lista de fallas en la ciudad: el caos del comercio informal que colapsa el tráfico y complica la vida cotidiana de los cuernavaquenses; el relajo en el sistema de agua potable y alcantarillado; los señalamientos sobre una supuesta “caja chica” manejada por el Acalde y Regidores; y la queja de que el organismo operador del agua estaría siendo administrado por personas ajenas a la estructura institucional, sin la transparencia que exige la ciudadanía.

La tercera línea apunta a un crimen político: al ser Gabriel Regidor por Morena en un Ayuntamiento Panista, se había convertido en una piedra en el zapato.

Se dice que planeaba presentarse cerca de cada mitin panista para contradecir los supuestos avances y denunciar los errores y manejos turbios de la administración Urióstegui y de quienes lo acompañan.

Gor ello la exigencia es clara: la Fiscalía no debe limitarse a detener solo a los ejecutores materiales, sino profundizar hasta llegar a los autores intelectuales.

Todo esto ocurre en un Morelos marcado por la crisis de credibilidad. La encuesta publicada por La Jornada Hidalgo con datos de Demoscopia Digital sitúa a la Gobernadora Margarita González Saravia en el último lugar de ese ranking de aprobación correspondiente a octubre.

Esto no significa que ella sea responsable directa del asesinato ni que la encuesta mida exclusivamente la inseguridad, pero refleja el clima que respira el Estado: la percepción de que falla la coordinación entre Estado y Municipio; que la seguridad se reduce a anuncios; que el desorden administrativo avanza y que la impunidad se convierte en un mensaje peligroso para quienes denuncian.

Matar a un Regidor que habló en Cabildo y en las calles no es solo un delito más: es un golpe contra la democracia misma.

Cuernavaca exige que la Fiscalía aclare si el móvil fue el negocio inmobiliario, el endeudamiento municipal, el caos en el agua potable, el desorden del comercio informal o la rivalidad electoral.

Mientras no haya verdad, rendición de cuentas y protección real para quienes denuncian, Morelos seguirá apareciendo como un Estado herido por la violencia política y criminal.

Este comentario recoge denuncias, rumores y líneas de investigación que circulan en el ámbito local; no constituye sentencia ni confirmación oficial.

Corresponde a la Fiscalía General del Estado aclarar el móvil del homicidio y verificar los señalamientos sobre el crédito, el agua potable, la caja chica, el comercio informal y la actuación del Alcalde José Luis Urióstegui y el Secretario Óscar Cano Mondragón.

La encuesta Demoscopia Digital mide aprobación general y no exclusivamente inseguridad.

(Y voy por más)

eusebiogimeno@gmail.com