La Federación Portuguesa de Futbol (FPF) anunció este viernes (4) un proyecto para que los clubes sean plataformas de apoyo a la integración de familias de refugiados ucranianos, al proporcionarles empleo y clases de futbol a los menores.

“Cada club, una familia”, es el nombre del proyecto, que cuenta como embajadores con el entrenador luso Paulo Fonseca y su mujer, Katerina, de nacionalidad ucraniana, que llegaron esta semana a Portugal huyendo de la guerra.

“El objetivo es transformar a los clubes en una plataforma de apoyo que facilite la integración en la sociedad portuguesa y proporcione esperanza a una población en situación de emergencia, tras huir de la guerra en Ucrania”, señala la FPF en un comunicado.

La federación llama a que cada club trabaje para proporcionar un empleo a un adulto refugiado y ofrezca la práctica de futbol a sus hijos u otros menores de la familia, que será financiada por la propia FPF.

“Estoy seguro de que van a acoger con agrado a una familia ucraniana y estimular a la comunidad local en las ayudas a prestar para que la integración sea plena”, señaló el presidente de la FPF, Fernando Gomes.

Con información de EFE

CANDELERO, 04-03-2022