Estados Unidos propuso imponer un nuevo arancel del 10% a importantes socios comerciales como México, Canadá y la Unión Europea debido a que estos no habrían adoptado medidas suficientes contra el trabajo forzoso, gravámenes que se elevarían al 12.5% en el caso de países como China, Brasil y la India.

En un comunicado, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos explicó que de ser aprobados, esos nuevos gravámenes a 60 economías se aplicarían en virtud de una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

Esas nuevas tasas están “relacionados con la omisión de imponer y hacer cumplir de manera efectiva una prohibición a la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso”, afirma el texto.

La Administración del presidente, Donald Trump, recomienda imponer tasas del 10% a las importaciones de 14 socios, entre ellos la UE, Taiwán, el Reino Unido y sus vecinos, México y Canadá, con los que negocia una revisión del tratado comercial tripartito T-MEC.

Mientras que otros 46 países, incluyendo China, Japón, Corea del Sur, India, Brasil y Suiza, serían gravados con el 12.5%, un incremento frente al arancel temporal del 10% impuesto por Trump después de que el Supremo invalidara en febrero gran parte del esquema arancelario impuesto por el presidente a los aliados comerciales de EUA.

“La falta de acción por parte de nuestros socios comerciales más importantes para abordar la importación de productos elaborados con trabajo forzoso es inaceptable”, advirtió el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer en el comunicado.

Según Greer, esto “crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel mundial en condiciones desiguales”, una disparidad que, insistió, no será tolerada.

“Algunos socios comerciales han adoptado medidas iniciales para prevenir la importación de productos provenientes del trabajo forzoso, incluso a través del T-MEC y de los compromisos adquiridos en los Acuerdos de Comercio Recíproco. Sin embargo, cada uno de nuestros socios comerciales debe hacer más para garantizar que el comercio no fomente ni arraigue perversamente el trabajo forzoso a nivel mundial”, concluyó.

EFE