El valor de la producción minero-metalúrgica en México alcanzó 379 mil 300 millones de pesos durante 2025, lo que representó un incremento de 21.2 por ciento respecto al año anterior, de acuerdo con el Informe de Sostenibilidad 2026 de la Cámara Minera de México (Camimex).

El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el aumento de los precios internacionales de los metales, en particular los preciosos. Sin embargo, el volumen físico de la producción se mantuvo prácticamente sin cambios, lo que refleja que el incremento en el valor económico del sector no estuvo acompañado de una expansión equivalente en la actividad productiva.

Por tipo de mineral, los metales preciosos concentraron 58 por ciento del valor total de la producción, seguidos de los metales industriales no ferrosos, con 35 por ciento; los minerales no metálicos, con 5 por ciento, y los siderúrgicos, con 2 por ciento. Entre los principales productos destacaron el oro, que representó 33.4 por ciento del total; el cobre, con 24.6 por ciento, y la plata, con 24.3 por ciento.

Pedro Rivero González, presidente de la Camimex, señaló que el comportamiento del sector estuvo relacionado con las cotizaciones internacionales, mientras que la producción registró un desempeño limitado. También atribuyó esta situación al escaso avance en la renovación de permisos y a la falta de comunicación con el gobierno federal.

El dirigente consideró necesario impulsar nuevos proyectos mineros y fortalecer la colaboración con las autoridades para mantener la posición de México como principal productor mundial de plata.

En materia de comercio exterior, las exportaciones minero-metalúrgicas sumaron 30 mil 600 millones de dólares, un incremento de 19.8 por ciento en comparación con 2024. Por su parte, las importaciones disminuyeron 11.5 por ciento, al ubicarse en 16 mil 900 millones de dólares.

Con estos resultados, el sector registró un superávit comercial de 13 mil 700 millones de dólares y se posicionó como el quinto generador de divisas para el país, considerando únicamente las exportaciones de minerales y no los productos terminados que los utilizan como materia prima.

La actividad minero-metalúrgica contribuyó con 2.9 por ciento del producto interno bruto (PIB) nacional, proporción que ascendió a 4.6 por ciento al considerar los encadenamientos productivos directos. Asimismo, la derrama económica del sector alcanzó 306 mil 917.5 millones de pesos, un aumento de 18.3 por ciento frente a 2024.