Columna de Hierro
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CUERNAVACA, MOR. 11 09 2026.- La llegada de Bernardo Pastrana Gómez a la Secretaría Técnica de la Oficina de la Gubernatura podría ser mucho más que un simple movimiento administrativo: quizá sea la primera pieza de una operación política destinada a preparar la salida de Héctor Javier García Chávez, “El Gato”, del primer círculo de Margarita González Saravia para enviarlo a disputar una diputación en 2027.
No lo afirmamos. Lo preguntamos.
Porque en política las coincidencias existen, pero cuando comienzan a acumularse dejan de parecer casualidades.
Este viernes 11 de septiembre, de acuerdo con la información difundida, Bernardo Pastrana Gómez será presentado como nuevo Secretario Técnico de la Oficina de la Gubernatura. No como sustituto de García Chávez. Todavía no.
Pero resulta inevitable preguntar: ¿para qué llega precisamente ahora un político con la experiencia de Pastrana a la oficina que encabeza uno de los hombres históricamente más cercanos y poderosos del entorno de la gobernadora?
La respuesta quizá haya que buscarla algunos meses atrás.
“El Gato” atravesó entonces el momento políticamente más complicado desde que comenzó el gobierno de Margarita González Saravia. El escándalo generado por aquel video de la reunión de personajes políticos de Cuautla con Júpiter Araujo Bernard, “El Barbas”, antecedió a una sacudida política que terminaría alcanzando a presidentes municipales y funcionarios.
Después llegó la Operación Enjambre.
Autoridades federales detuvieron funcionarios y exfuncionarios; Jesús Corona Damián, alcalde de Cuautla, permaneció prófugo durante diez días hasta ser capturado en Acapulco. La investigación federal apuntó a una red de corrupción y presunta penetración criminal en estructuras municipales de Morelos.
En medio de aquella tormenta apareció también el nombre del ex alcalde Raúl Tadeo Nava. La Prensa nacional consignó que había estado en aquella reunión y que posteriormente quedó bajo investigación; incluso promovió un amparo ante la posibilidad de una orden de aprehensión.

Y entonces ocurrió algo políticamente extraño.
Héctor Javier García Chávez desapareció prácticamente de la escena pública.
Después se explicó que estaba de vacaciones.
¿Vacaciones precisamente cuando el gobierno enfrentaba una de sus mayores crisis políticas y de seguridad?
Y no fueron unos cuantos días.
Transcurrió aproximadamente un mes antes de que “El Gato” reapareciera sorpresivamente durante un desayuno celebrado en el hotel Vista Hermosa de Cuernavaca.
Ahí estaba quien esto escribe.
Éramos alrededor de medio centenar de periodistas. García Chávez apareció, recorrió el lugar y saludó personalmente a los presentes. Parecía un mensaje sin necesidad de pronunciarlo: “Ya regresé”.
Regresó, sí. Pero algo había cambiado.
El hombre que durante los primeros meses del gobierno aparecía como uno de los operadores más fuertes de Margarita González Saravia comenzó a mantener un perfil mucho más discreto. Menos exposición pública, menor presencia junto a la gobernadora y aparentemente mayor concentración en el trabajo interno de oficina.
¿Lo metieron a la congeladora para dejar pasar la tormenta?
¿Le pidieron bajar el perfil?
¿O desde entonces comenzó a prepararse una salida políticamente ordenada?
Hoy esas preguntas adquieren otra dimensión con la llegada de Bernardo Pastrana.
Porque existe además otra pieza.
Meses atrás, una fuente de primer nivel del gobierno estatal comentó a este columnista que García Chávez podría dejar la administración antes de concluir la primera mitad del sexenio para buscar una diputación.
Y eso tendría lógica política.
Margarita necesitará en 2027 algo quizá tan importante como conservar municipios: un Congreso favorable a su gobierno.
Si “El Gato” consigue una diputación y posteriormente se convierte en operador de la bancada oficialista, Margarita no estaría perdiendo a uno de sus hombres fuertes: estaría cambiándolo de tablero.
Y entonces aparece Pastrana.
Primero como Secretario Técnico.
Después… ¿como jefe de la Oficina de la Gubernatura?
Ésa es solamente una hipótesis.
Pero el tablero comienza a acomodarse.
Pastrana entra.
“El Gato” permanece, por ahora.
El proceso electoral ya comenzó.
Y las candidaturas están cada vez más cerca.
Por eso habrá que observar cuidadosamente los próximos días.
Porque si Héctor Javier García Chávez presenta su renuncia para buscar una diputación y Bernardo Pastrana termina ocupando su lugar, entonces sabremos que el movimiento que hoy parece administrativo era, en realidad, la primera jugada electoral de Margarita rumbo al 2027.
Y quizá la pregunta ya no sea si “El Gato” se va.
Sino: ¿A dónde lo manda Margarita?…
Y voy por más.
(eusebiogimeno@gmail.com)