Carlos Medellín Valentín Pérez

Concluidas las elecciones en 6 Estados donde Morena puede presumir el triunfo en 4, aunque muy cuestionados por la intervención del narcotráfico, surge la realidad que demuestra que no ha crecido su soporte social, es decir, de acuerdo a los números, el abstencionismo fue el gran ganador pues alcanzó cifras de entre el 54 y el 70 por ciento en entidades que no tienen un amplio padrón de votantes como Hidalgo.

En este orden, si le restamos los votos de los otros partidos, realmente no avanzaron en nada y sus pírricos logros fueron sustentados en la compra de votos y el apoyo de la delincuencia organizada, por lo que la jornada se resume en lograr las posiciones administrativas que serán dominadas por la corrupción que generarán los compromisos.

Los ejemplos más claros son Quintana Roo y Chiapas. En el primer caso se abstuvieron 60 por ciento de los votantes y en el segundo 70 por ciento. Así o más claro?

En el Edomex los que se muestran inquietos son los empresarios, luego de ver en Aguascalientes que Marina Vitela movía a sus huestes para comprar votos por todos los medios y mediante Spots muy agresivos, llamaba a que los inversionistas se fueran de la entidad con el señalamiento de que no los necesita Morena y que los apoyos sociales que da el gobierno son suficientes para la gente. O sea vivir en la «pobreza franciscana», lo que no quieren para la entidad pues, confiaron algunos, es muy adecuada y creciente para la industria y los negocios que van en beneficio de miles de familias por los empleos que generan y, en consecuencia, para el bienestar millones de mexicanos.

Y arranca, Marcelo Ebrard. Le gana la mano a «las otras corcholatas» y ya tiene logo de campaña con el lema «Caminemos Juntos por México con Marcelo». Que tal…