El martes 4 de enero del presente año, tres policías más han demandado al ex presidente de los Estados Unidos, Donald Trump por su papel durante el asalto al Capitolio efectuado por sus simpatizantes hace un año, en el que murieron cinco personas y alrededor de 140 agentes resultaron heridos.

Con está denuncia ya suman un total de 10 en contra de Trump después de que dos agentes denunciaran al exgobernante republicano en marzo y siete más en agosto del año pasado.

Marcus J. Moore, Policía del Capitolio, interpuso una acción ante un tribunal del Distrito de Columbia bajo la Ley Ku Kux Klan de 1871.

Ley que fue autorizada 15 años después del fin de la guerra civil de Estados Unidos (1861-1865) para proteger tanto a los afroamericanos liberados de la esclavitud como a los legisladores del Congreso de la violencia de grupos supremacistas blancos como el Ku Klux Klan (KKK).

Está ley prohíbe que se intimide a los funcionarios federales para impedir que cumplan con su labor.

Asimismo, tanto Bobby Tabron como DeDivine K. Carter, pertenecientes a la Policía Metropolitana (fuerza que brindó apoyo a la Policía del Capitolio para contener a los manifestantes), entablaron una demanda por haber sufrido agresiones físicas durante la violenta incursión.

Los oficiales acusan a Trump de asalto y agresión, complicidad en el asalto y la agresión, violación del estatuto de seguridad pública del Distrito de Columbia, entre otros, por lo que piden una indemnización de 75.000 dólares y el pago de otros gastos.

Al respecto, el ex mandatario de los Estados Unidos canceló una rueda de prensa que realizaría el próximo 6 de enero en su lujosa residencia de Florida, justo un año después del asalto.

Mediante un comunicado, Trump afirmó que hablará el 15 de enero, en un mitin en Arizona.

Alegó que renunció a llevarla a cabo “a la luz de la total parcialidad y deshonestidad” de la comisión parlamentaria que investiga su papel y el de su entorno en el ataque que dejó cinco muertos.