La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el Gobierno mexicano envió una nota diplomática a Estados Unidos para solicitar pruebas formales sobre las acusaciones dirigidas contra 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, informó el periódico Excélsior.

Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria señaló que la petición realizada por el Departamento de Justicia estadounidense carece, hasta ahora, de elementos probatorios suficientes. Según la información publicada por Excélsior, Sheinbaum indicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores solicitó formalmente al Gobierno estadounidense que entregue las pruebas que respalden los señalamientos.

“¿Qué pruebas tienen?”, cuestionó la presidenta al referirse a los documentos difundidos públicamente, los cuales describió como testimonios y materiales parcialmente testados, sin evidencia concluyente.

En ese mismo contexto, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, explicó que el tratado de extradición entre México y Estados Unidos contempla la posibilidad de solicitar una detención provisional; sin embargo, aclaró que para ello deben presentarse pruebas suficientes que acrediten urgencia, como riesgo de fuga u obstrucción de la justicia.

Tras revisar la solicitud estadounidense, la Fiscalía General de la República determinó que no existen, por el momento, elementos que justifiquen una medida cautelar de esa naturaleza, por lo que la petición no estaría debidamente sustentada.

Excélsior detalló que las autoridades estadounidenses cuentan con un plazo de hasta 60 días para presentar una solicitud formal de extradición acompañada de pruebas completas. En caso de que se aporten elementos suficientes, la Fiscalía podría solicitar ante un juez una orden de detención provisional o imponer medidas cautelares.

Con información de Excélsior