El peso mexicano recuperó el nivel de las 16 unidades por dólar al cierre de la sesión, algo que no ocurría desde el 31 de mayo de 2024, de acuerdo con datos de Banxico. El tipo de cambio se ubicó en 16.9466 pesos por dólar, lo que representó una apreciación de 0.70% para la moneda nacional frente a la jornada previa.
El grupo financiero Monex atribuyó el comportamiento a la reactivación del programa de recompra de deuda gubernamental de largo plazo por parte del Departamento del Tesoro y a las expectativas de los inversores sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), señaló Forbes México.
La firma detalló que el martes (18) se registró una venta masiva de bonos gubernamentales de largo plazo en los mercados globales, derivada de la incertidumbre sobre las presiones inflacionarias y el elevado endeudamiento corporativo.
Esto provocó que la tasa del bono estadounidense a 30 años se disparara hasta 5.33%, su nivel más alto desde 2007, mientras las tasas de largo plazo en Francia y Alemania también alcanzaron niveles no vistos desde 2008 y 2011, respectivamente.
No obstante, al inicio de la sesión de este miércoles (19), el Departamento del Tesoro anunció un incremento al programa de recompra de bonos a largo plazo para apoyar la liquidez, precisa Forbes México.
Tras la noticia, los rendimientos de los bonos estadounidenses a 5, 10 y 30 años retrocedieron 3, 6 y 9 puntos base, respectivamente.
Monex indicó que el anuncio debilitó al dólar frente a una cesta de monedas, hasta 98.77 unidades, su nivel mínimo desde el 29 de mayo.
El ajuste favoreció a las principales contrapartes del dólar, con una apreciación generalizada de las divisas del G10 y del 79% de las monedas de economías emergentes.
La divisa estadounidense cerró con un retroceso diario de aproximadamente 0.9%, con lo que acumula una pérdida de 1.1% en agosto y de 2% en su comparación mensual.
De acuerdo con Forbes México, Monex agregó que en las últimas semanas el dólar ha sido presionado a la baja por el cambio en las expectativas de los inversionistas sobre la política monetaria de la Fed, a partir del comportamiento de los datos macroeconómicos estadounidenses.
Con información de Forbes México