Las primeras versiones de personajes emblemáticos como Betty Boop y Blondie pasaron al dominio público a partir del 1 de enero de 2026, al cumplirse el plazo de 95 años de protección de derechos de autor en Estados Unidos, lo que permitirá que creadores y público en general puedan utilizarlos, adaptarlos y reinterpretarlos sin necesidad de autorizaciones ni pago de regalías.
Aunque su ingreso al dominio público no ha generado la misma atención mediática que otros casos recientes, como Mickey Mouse o Winnie the Pooh, la liberación de estas obras forma parte de una tendencia iniciada en 2019 que ha ampliado de manera constante el acceso a referentes de la cultura popular del siglo XX.
Betty Boop debutó en 1930 en el cortometraje animado Dizzy Dishes y, en esta nueva etapa, solo su diseño original puede ser usado libremente, ya que algunas marcas registradas continúan protegidas. En el mismo año apareció la tira cómica Blondie, creada por Chic Young, centrada en la vida cotidiana de Blondie y Dagwood Bumstead, cuya versión inicial también quedó libre de derechos.
Junto con estos personajes, otras obras relevantes ingresaron al dominio público, entre ellas los primeros libros de Nancy Drew, El halcón maltés, que introdujo al detective Sam Spade, y Asesinato en la vicaría, donde aparece por primera vez Miss Marple, además de diversas composiciones musicales y publicaciones de la década de 1930.