Luego de que la Corte Familiar de Miami favoreciera a Paulina Rubio, en el proceso legal en el que buscaba que su hijo mayor, Andrea Nicolás, residiera con ella y, no con su padre, Nicolás Vallejo-Nájera, «Colate», la abogada de la cantante, Sandra Hoyos, aclara que, el hecho de que el menor vaya a vivir con su madre, no significa que deje de compartir la custodia con el padre de su primogénito; el menor podrá seguir visitándolo, bajo los establecimientos que impone la ley.

En entrevista con «Ventaneando», la representante legal de «la Chica dorada» dio a conocer algunas aclaraciones sobre la resolución de la jueza Marlene Fernández, que ha generado algunas incógnitas en la opinión pública.

Y es que, si bien, de ahora en lo sucesivo, Andrea Nicolás, volverá a la casa de la cantante, la custodia del menor seguirá siendo compartida.

«Tras un juicio de tres días, un dictamen de 16 páginas, finalmente, logramos que el niño se quede con su madre y su hermano, aquí en Miami».

Hoyos indicó que no tenía conocimientos de cómo fue que el menor tomó la noticia, aunque, cabe destacar que, a través de su cuenta de Instagram, este lunes, 10 de agosto, Andrea Nicolás compartió una serie de fotografías, con las que resumió lo que fue «un gran verano en casa», haciendo referencia a las vacaciones de verano que compartió con su progenitor en Madrid, España.

Lo que sí confirmó la abogada fue que el menor ya está de vuelta en Miami.

«Yo no he tenido la oportunidad de discutir ese tema con ella, yo sí sé que el niño sí llegó a Miami ayer (domingo 9 de agosto), porque estaba en casa de su papá, disfrutando sus vacaciones de verano».

La licenciada Sandra también aclaró que Vallejo-Nájera sigue contando con el 50 por ciento de la custodia del menor y que, el único aspecto que quedará por completo en manos de Paulina, será el escolar.

«La custodia sigue siendo una custodia compartida, ellos tienen la decisión del menor en partes iguales, menos con los temas del colegio».

Además, dijo que la jueza estableció un coordinador parental que funja como intermediario, entre los progenitores del menor, para decisiones que tengan que ser tomadas por ambas partes.

«El coordinador, entre los dos padres, se escoge entre abogados, si podemos llegar a un acuerdo, si no llegamos a un acuerdo, entonces, la corte, tiene que elegir, así como lo hizo con la guardiana, en este caso».

En cuanto el rol que cumplía Amber Glasper, como guardiana del menor, aclaró que esa encomienda ha concluido y, ahora que Andrea Nicolás ha vuelto a su hogar materno, la corte ha solicitado que continúe con sus terapias psicológicas individuales y también con las familiares.

«Las terapias van a tener que continuar para que siga el proceso de reunificación, porque, cuando existe este tipo de manipulación o, de daño al menor de edad, requiere terapia para reintegrar la relación entre madre e hijo».