Por: Rosa Chávez Cárdenas

Las crisis económicas como la que ocurrió en Estados Unidos en 2008, se repiten cada cierto periodo.

Con la globalización nos volvimos parte de un sistema interdependiente, lo que le sucede a un país repercute en los otros, como sucede con la pandemia.

Cuando a los países poderosos les da gripa a los de Tercer Mundo les da pulmonía.

La historia está impulsada por un ciclo de acontecimientos que se repiten, un fenómeno que se llama compulsión a la repetición.

Cada período dura aproximadamente una generación, entre 20 y 23 años.

Vamos revisando los patrones de cambio generacional.

El Primer giro, la generación silenciosa, los nacidos entre 1925 y 1942.

El Segundo giro, los Baby Boomers, nacidos entre 1943 y 1960.

Tercer giro, la generación X, los que nacieron entre 1961 y 1981.

El cuarto giro, los Millennial, nacidos entre 1982 y 2004.

La historia de los países desarrollados como Estados Unidos avanza en ciclos de cuatro cambios generacionales recurrentes, aproximadamente entre 80 y 90 años, periodo en el que se presenta una crisis de gran magnitud, tal como la que se produjo en la Guerra Civil, la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial.

En México la guerra de Independencia y la Revolución.

A estos periodos, el historiador Neil Howe lo llama el Cuarto Giro.

Predijo hace unos años que Estados Unidos viviría una crisis que llegaría a la culminación en el año 2020.

Será profecía autocumplidora la 4T de López Obrador, que su Cuarta Transformación no es más que otra crisis recurrente, del Cuarto Giro como dice el historiador.

En la década de 1990 estuvimos en el Tercer Giro, un periodo de individualismo que coincide con el desarrollo del Internet y cinco años después el nacimiento de las Redes Sociales.

Fue un periodo de instituciones fuertes de gran sentido de progreso nacional.

Los inconformistas y las minorías étnicas raciales se dejaron de lado, fue un periodo de gran cultura, lo típico de una era posterior a las crisis.

El Segundo Giro es un despertar, es como el verano, un momento en el que los nacidos después de la última crisis quieren deshacerse de las obligaciones sociales y redescubrir su individualidad, su sentido del placer. Son periodos de agitación muy creativos, de transformación de la cultura, los valores, la religión.

El Tercer Giro tomó las lecciones sobre la necesidad de consentirse individualmente. Inició a principios de los 80 y permaneció hasta principios del 2000. Fue un periodo de menos énfasis en la cohesión social. El Tercer Giro fue como los de 1850, 1920 y 1980, periodos de malos modales, la gente vive su vida tratando de disfrutarla al máximo.

El Cuarto Giro (CG) es un periodo de crisis política y social, en el opuesto, puede suceder que los ciudadanos se reinventen cívicamente y resurjan como comunidad nacional. En CG, han ocurrido guerras, confrontaciones y no es casualidad, Estados Unidos ya estaba declarando la guerra a Irán, hicieron bombardeos, y de pronto el presidente Trump canceló el ataque militar y llega la pandemia.

En el CG surge el populismo y el autoritarismo en gran parte del mundo. Los líderes populistas se sienten dueños de su país, son periodos peligrosos en la historia.

Este periodo se parece al de 1930, con el incremento de autócratas, el auge del populismo y el descontento por la situación económica que conduce a grandes confrontaciones.

En la crisis del Coronavirus los países tienen que otorgar bastantes estímulos a la economía, recursos para subsidiar a los negocios y a los trabajadores, pero, no será gratis, más tarde todos tendremos que pagarlo.

El año 2020, coincide con el clímax de la CG y la crisis del confinamiento por la pandemia. Están en puerta las elecciones en Estados Unidos y, como castigo por la pandemia, lo más seguro es que pierda Trump.

El próximo año tendremos elecciones en México que pueden quitarle la mayoría en el Congreso al partido Morena. Después de la tempestad viene la calma, “La edad de oro” un periodo en el que todos esperan progresar y tener un mejor futuro.

Con la pena, la crisis económica, sanitaria y política es tan severa que, por lo menos en México, no podemos ser optimistas.

                                                                                              rosamchavez@hotmail.com