Miembros de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE) sostuvieron una reunión con el papa León XIV en el Vaticano, en medio de la creciente preocupación de la Iglesia católica por el aumento global de prácticas como el satanismo, el ocultismo y el esoterismo.
El pontífice señaló que estos fenómenos representan un desafío espiritual creciente para la Iglesia, ya que cada vez más personas recurren a este tipo de prácticas y posteriormente buscan ayuda religiosa.
El encuentro, realizado a mediados de marzo y cuyos detalles se dieron a conocer recientemente, reunió a integrantes de la AIE, quienes presentaron al pontífice un informe sobre el incremento de casos vinculados a estas prácticas en diversas regiones.
Los exorcistas advirtieron que se trata de una situación “dolorosa y cada vez más extendida”, en la que personas involucradas en rituales o creencias esotéricas terminan afectadas a nivel espiritual y emocional.
Durante la reunión, los exorcistas también señalaron que sacerdotes y comunidades religiosas han reportado un aumento en solicitudes de ayuda relacionadas con estos fenómenos, lo que ha encendido alertas dentro de la Iglesia.
Ante este panorama, se planteó la necesidad de reforzar la formación de sacerdotes en el rito del exorcismo e incluso ampliar el número de especialistas para atender los casos que, aseguran, van en aumento a nivel mundial.
La AIE ha solicitado fortalecer la formación en distintos niveles dentro de la vida de la Iglesia; entre sus propuestas se incluye la incorporación de instrucción en los seminarios sobre la “existencia real y la naturaleza del mundo demoniaco”, así como la implementación de un curso dirigido a obispos recién nombrados para que puedan supervisar adecuadamente el ministerio del exorcismo en sus diócesis.
Asimismo, plantea establecer una formación previa obligatoria para los sacerdotes designados como exorcistas, en concordancia con el ritual oficial de la Iglesia. El encuentro refleja la preocupación del Vaticano por lo que considera un crecimiento de prácticas espirituales alternativas que, desde su perspectiva, pueden derivar en consecuencias negativas para los fieles.
DIARIO DE MÉXICO