Por: Sócrates A. Campos Lemus
Que conste…son reflexiones!…..
La educación sufre por la pandemia y la crisis económica un serio golpe y deja sin escuelas a millones de alumnos de todos los niveles.
El destino los alcanza y los deja fuera de los servicios educativos. Se calcula que más de 800 mil alumnos de las escuelas privadas de Educación Superior dejarán esos planteles para reincorporarse al sector de educación social y ello generará serios problemas y conflictos.
Primero, porque muchas escuelas particulares perderán alumnos y con ello sufrirán una crisis económica que obligará a muchas a cerrar sus puertas y otras reducirán sus matrículas y por tanto eliminarán a maestros y personal administrativo.
El presidente anunció que se dará apoyo a todos los niveles de la educación y que no importa que sean privados o públicos y se comenzarán a buscar soluciones para todas las necesidades.
Hace unos días hablamos de la crisis y los estragos que se generan con los empleos de los egresados de las escuelas ya sean privadas o públicas y de cómo la queja es la misma: ¡frustración!, porque lo que consideraron una vía para su desarrollo personal no les deja crecer porque no hay empleos y la desocupación profesional es enorme, mal pagada y son serios conflictos familiares y personales los que sufren estos tiempos de pandemia.
El resentimiento de los profesionales que pensaron, después de invertir años de vida, dinero, esfuerzo y sufrimiento o el agradecimiento por el conocimiento, que les daría oportunidades para su bienestar propio y de sus familias, como lo vimos en nuestras generaciones que ese era el camino de la superación personal, pues están frustrados porque la realidad mata sus esperanzas y esto obligó a muchos a darse más tiempo, invirtiendo más dinero en adquirir mayor nivel de estudios llegando a las maestrías, especializaciones y doctorados y el resultado es el mismo, no existen los empleos ni los salarios que les proporcionen bienestar, a tal punto que toda una generación se ha visto desilusionada y agonizante económicamente, no pudiendo liberarse ni siquiera de la dependencia familiar y ello ha generado, por supuesto, rencor y molestia.
Los jóvenes no salen de sus casas paternas y no dejan de ser una carga en el gasto familiar que en muchas ocasiones genera conflictos internos y grandes discusiones entre padres e hijos, rompiendo la armonía y las buenas relaciones familiares.
Miles de jóvenes incluso los que tienen empleo pero con malos salarios, prefieren estar en las casas paternas a sufrir hambres y penurias y esto produce una generación de total dependencia y frustración.
La desilusión es brutal; he encontrado como choferes de taxis a muchos profesionistas que no tienen más salida que ese trabajo u otros que los denigran y generan rencor y frustración.
Ellos no están preparados para bajar sus niveles de vida, salieron del entorno familiar de clase media y caen en el sector desprotegido y marginado y eso provoca una molestia normal que profundiza al paso de los años porque entre más tiempo pase y no puedan conseguir empleo en sus especialidades, menos posibilidades tienen de adquirirlo después, y para ellos es una frustración terrible, de tal suerte que en ese inter solamente buscan a quién culpar y para ellos el culpable es el gobierno que genera los cambios y así, ese enorme grupo no entra en el sector de apoyos oficiales sino en el sector de confrontación y luchas en su contra. Lo grave es que cada día crecen, sin tener posibilidades de mejorar su situación actual.
Es muy sencillo decir que los que abandonen las escuelas privadas pueden ingresar en las públicas, el caso es que esto, siendo posible, también genera menos posibilidades de que gentes de escasos recursos tengan la posibilidad de ingreso a la educación superior y no porque no quieran, sino porque la crisis y la realidad los margina y los convierte en desempleados reales antes de terminar su educación.
Pero además, la confrontación por los modelos de vida de los jóvenes que tienen un alto nivel económico los hacen chocar con los “mugrosos” que llegan de los barrios pobres. Y se notará la diferencia de preparación, sobre todo, las diferencias de visión del mundo y la vida, y ello, generará graves enfrentamientos ideológicos en los centros de estudio y en muchos casos, esas confrontaciones, pueden llegar a golpes y batallas y con ello un proceso de enfrentamientos en los educadores y los estudiantes.
Me puedo imaginar a cualquier joven que tenga que migrar de un nivel importante en sus estudios por motivos económicos de “escuela de ricos” que tienen otra visión, relaciones, incluso lenguaje y costumbres llegando a los planteles de barriada donde las instalaciones son diferentes y las costumbres distintas entre los grupos sociales, y ahí estarán las grandes diferencias de criterios y de enfoques educativos, porque unos están formados para ser instrumentos de la producción y otros, lo quieran o no reconocer, por tradición y tiempos, se forman técnicamente pero con un amplio sentido social dejando el individualismo a un lado, hasta que la realidad profesional les marca otros caminos y criterios, pero mientras tanto, los choques serán importantes y la descomposición social y política de los centros de educación se verán más afectados.
Después del movimiento del 68, la radicalización y dogmatismo en la educación se volcó en los centros universitarios y de educación superior y como no existían partidos políticos, los “izquierdistas” se refugiaron en el control de Universidades y centros de estudio, y así, la formación, se generó diferente a lo normal, las escuelas privadas privilegiaron la formación técnica y profesional y en los centros oficiales se privilegió la educación social y de luchas cotidianas en todos los niveles, y el resultado, al final se vino dando cuando los grandes capitales y universidades privadas formaron a sus cuadros para las empresas y después formaron a sus cuadros para ingresar al sector político y administrativo, y ahí es donde se ha generado la gran confrontación y la posible lucha de visiones de clase que se dará en poco tiempo…
Hay que pensar cómo se podrán conciliar las visiones que sirvan al país y no generen las confrontaciones de violencia por resentimiento y diferencias sociales. Será bueno para reflexionar en la unidad nacional…