Jesús te Ampare

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La 4T tiene que resolver, a la brevedad, uno de sus acertijos más complejos: quién será la Coordinadora de la Defensa de la Transformación en Nuevo León.

La pelea está entre dos mujeres, dos historias y sobre todo, dos proyectos totalmente distintos.

Por un lado, Mariana Rodríguez.

La influencer, la marca, la maquinaria. Mariana no compite sola. Trae detrás todo el aparato del gobierno de Nuevo León que encabeza su esposo, Samuel García, y la bendición de Dante Delgado. Su apuesta es clara: llevar a Movimiento Ciudadano a una alianza de facto con la 4T. Es el proyecto naranja disfrazado de guinda. Pragmatismo puro: votos, estructura, redes y la gubernatura sin desgastarse. Para muchos en Palacio Nacional es la vía rápida y rentable.

Por el otro lado, Tatiana Cloutier.

La fundadora, la obradorista de origen, la que estuvo cuando no había cargos. Tatiana representa a Morena en su esencia. Ha sido coordinadora de campaña presidencial, Secretaria de Economía, diputada, y siempre con el sello de la honestidad y la congruencia.

Su proyecto no es de marketing, es ideológico.

Es la que garantiza que Nuevo León sea de Morena y no un préstamo de MC. Para las bases morenistas, es la única opción natural.

Son dos corrientes que chocan de frente:

La corriente pragmática que dice: “Con Mariana ganamos porque ya tiene todo”.

Y la corriente fundacional que dice: “Con Tatiana somos, porque sin ella no hay 4T en Nuevo León”.

Una representa la fusión con el fosfo-fosfo.

La otra, la reivindicación del obradorismo puro.

La decisión que tome la Presidenta Sheinbaum marcará el rumbo de lo que quiere para el norte: ¿Una alianza electoral rentable o una consolidación ideológica?

Nuevo León no es cualquier Estado. Es la joya que Morena nunca ha podido ganar.

Y ahora tiene que decidir si la quiere comprar o la quiere conquistar.

ceciliogarciacruz@hotmail.com