Jesús Te Ampare

(Siguen libres tránsfugas quienes intentaron asesinar al colega y amigo Ciro Gómez Leyva, quien ejerce un periodismo de “pisa callos” políticos, y que venturosamente vive para contarla).

En su incansable peregrinar durante 18 años dibujó en numerosas trasnochadas un país distinto, una sociedad con mejor nivel de vida enarbolando siempre como slogan: “Primero los pobres”.

Han transcurrido 4 años de su imperio y el pueblo cansado por sus modos irónicos, altivos, maliciosos y obstinados, como dice el dicho “ya no quiere queso, solo salir de la ratonera”, por las promesas incumplidas y quebrantos a la Carta Magna de manera caprichosa.

El pobre, es más pobre y se conforma con las migajas del gobierno. La clase media, sin pan y sin trabajo.

El pudiente está contra pared. El emperador, obcecado con su Cuatroté, tiene como prioridad un Tren destructor, una refinería no rentable y un aeropuerto inviable, obras superfluas que han dejada a nuestro querido México en la ruina.
Sin embargo, no nos obligará a aceptar sus caprichos. Ni ahora, ni nunca. Dignidad ante todo y defendamos nuestro poder como sociedad.

En 48 meses de su dominio pernicioso, sus acciones han sido perturbadoras y desafiantes, como ninguna gobernanza anterior basada en la interrelación equilibrada del Estado, la sociedad civil y el mercado para lograr un desarrollo económico, social e institucional estable.

En razón a ello, estrepitosa caída de la economía.

Pésima estrategia para combatir la epidemia del Covid que regresa por sus fueros.

Los panteones están hasta el límite de sus capacidades por el deceso de miles ciudadanos inocentes.

La delincuencia organizada se pavonea “como Pedro por su casa”, gracias al apoyo del propio Conde de Macuspana.
Las bufonadas educativas, el desempleo, los secretos políticos, las artimañas y los juegos de poder, me impulsaron a indagar a un personaje sabio que me vaticinara para este 2023 el futuro de nuestro país y el de su pueblo.

Por la mañana, después de un sueño desasosegado, presuroso opté por realizar mi tarea: localizar al maestro Noam Chomsky, a Mandela, a Kafka, a Orwell, a Maquiavelo, a Joyce, a Freud, a Gandhi, pero los resultados fueron infructuosos. Sueños guajiros, sueños efímeros.

Fui perseverante, y para mi buena suerte ubiqué a Michel de Nostredame, mejor conocido como Nostradamus (1504), el médico vidente francés más verosímil y célebre del globo terráqueo. El más preciso en sus predicciones.
Verlo de frente me provocó temblores y escalofríos. Llené de aire mis pulmones y le pregunté si podíamos conversar; él, con una reacción súbita de cabeza, asintió el diálogo. Solo tres preguntas, advirtió.

Y de botepronto le solté la primera inquietud:

-¿Es así como va a seguir la vida en México?

-N.-Mira, lo que ustedes padecen, yo lo viví en 1546 cuando una desgracia azotó la Provence, región del sureste de Francia, donde nací: la Peste que me arrebató a mi primera esposa Adriéte de Loubejac y a mis dos hijos. Yo me salvé de milagro, salí ileso de esa pesadilla de cadáveres y muertes por doquier.

Pena por el gran pueblo atormentado. Bajo el opuesto clima, el derramamiento de sangre será grande. Tierra y mar, cielo y aire serán infames; hambre, reinos, Pestes, confusión por sectas. Tragedia para Estados Unidos. Gritarán por ayuda al gran Dios inmortal, pero la voz celestial no se escuchará por largo tiempo.

-¿Y en lo político, qué nos depara?

-N.- Habrá un monarca pero no durará mucho tiempo con vida y en paz: la barca pesquera se perderá y enfrentará al mayor desastre. Vendrán canciones y cantos y peticiones de las personas cautivas en las prisiones por Príncipes, y serán recibidas como oraciones divinas por tontos y sin cabeza. Cuando el pez acuático sea llevado a tierra con fuerza vaga, extraña, suave y horrorosa será su forma. Por mar llegará muy pronto a los muros enemigos.

Señor Nostradamus: ¿y en la aplicación de la ley?

-N.-Habrá grandes disturbios por las leyes que se impondrán y que necesitarán renovarse; éstas serán más duras que útiles y llegarán a la ruina total. La gran ciudad aúlla con quejidos y llanto.
Lo importante de esta conversación con el médico adivino es si el material obtenido tiene algún valor inconmensurable, induce a alguna iluminación sempiterna, produce un despertar urgente o promueve algún cambio fructífero en nuestra vida.

“La fe excesiva traicionará al Monarca quien con la audacia de sus argumentos sedujo multitudes. Su final comenzará en la Galia. Un secreto apunta a que deberá morir”.

Predicciones retomadas de Nostradamus (1556) y desarrolladas hace 4 años cuando el pueblo sabio confió el país a un engañifa que pretende prolongar su poder en manos de una “corcholata” que aparentemente es de su propiedad y le tiene fe ciega.
Ahora sí, como el nombre de esta columna: JESÚS NOS AMPARE.

ceciliogarciacruz@hotmail.com