Los seres humanos necesitamos el sentido de libertad; «pero que paradoja….la libertad también es uno de nuestros miedos», dijo Erich Fromm.
Los acontecimientos que vivimos el pasado domingo 22 en Guadalajara con la captura de uno de los capos más poderosos nos remitieron al pasado, al confinamiento por la pandemia. Despertamos con la noticia que nos causó incertidumbre. Nos pidieron que permaneciéramos en casa, de pronto las calles estaban sin autos, no sabíamos que estaba pasando. Busqué informarme en la televisión, un canal, tras otro, pero estaban en sus programas habituales de los domingos. Minutos después iniciaron con las transmisiones en vivo.
Las redes sociales se activaron rápidamente con las imágenes de los incendios: autos, autobuses y hasta transportes de carga, bloquearon las carreteras y en las ciudades como en película, pero en tiempo real.
Los incendios, los helicópteros volando causaron miedo a la población.
La estrategia planeada meses atrás en conjunto con la inteligencia militar de Estados Unidos, el gobierno de México y ejecutada por los militares se llevó a cabo en Tapalpa pueblo mágico cerca de Guadalajara, un poblado con aire de montaña, imágenes de postal, rodeado de vegetación, acuden a degustar la comida típica del pueblo: el borrego al pastor, los tamales de acelgas y los quesos frescos, lugar al que acuden los turistas para relajarse.

El gobernador de Jalisco pidió a la población que permaneciera en su casa hasta nuevo aviso. Los mensajes y los videos circulaban en las redes, los rumores causaron crisis de ansiedad.
Con la memoria de la pandemia la gente corrió a surtirse de papel del baño y alimentos con la incertidumbre de no saber cuantos días estaríamos resguardados.
Los pequeños negocios cerraron temprano, por las compras de pánico agotaron sus reservas. Aprovechando el anonimato se presentó el vandalismo, prendieron fuego a más negocios para robar las mercancías.
El confinamiento para los negocios solo duró un día, afortunadamente. Las pérdidas fueron millonarias.
El Mercado de Abastos en Guadalajara nunca había cerrado sus ventas todos los días del año permanece abierto, lo que significó grandes pérdidas, los restaurantes, los mercados sobre ruedas que laboran los fines de semana, todo se paralizó.
Como medida de protección, se suspendieron las clases, dos días estuvieron en casa los estudiantes, algunas escuelas y universidades pudieron compartir sus materias en línea.
El temor de que los grupos criminales sigan con su venganza no termina, para proteger a la población incrementaron la Guardia Nacional, vamos a encontrar hombres uniformados con armas por las calles.
Es momento de recuperarnos, pasar del estado de alerta a la acción, no permitir que el miedo nos gane la batalla.
La incertidumbre, causa ansiedad, miedo al miedo que afecta la salud mental y nos conecta con acontecimientos pasados que no queremos recordar.
Les comparto algunas recomendaciones:
*Los ejercicios de respiración son básicos y beber agua.
*Mantener la cordura. No se trata solo de decir que estamos bien, se trata de proteger nuestro sistema emocional.
*Confiar únicamente en medios de comunicación oficiales, no alimentar el pánico con rumores.
*Hoy en día con la Inteligencia Artificial los mensajes y videos parecen tan reales.
*La angustia, la histeria colectiva se comparte fácilmente, especialmente a los niños, y pueden presentar enfermedades psicosomáticas: miedo, inquietud, trastornos de sueño, conductas regresivas como bebés. Los perjuicios económicos afectan la convivencia familiar y se incrementan las discusiones.
No duden en acudir a terapia si pierden la capacidad de maniobra, vamos a sanar juntos, tenemos que recuperar la paz interior.
rosamchavez@hotmail.com
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