En las nubes,,,

Carlos Ravelo Galindo, afirma:

Fernando Celada Miranda fue aficionado a declamar. Primero lo hizo con poemas de otros poetas y luego con propios.

La obra de Celada es trascendente tanto por la belleza, la esencia de su contenido y por el mensaje.

Fue el cantor de los oprimidos.

Encadenar el águila es vileza nos lo dice en verso don Mario Andrés Campa Landeros.

No era mi voluntad haber dormido.

Este poema: se ajusta perfectamente bien a estos días llenos de violencia y virus made in China. Que magnifican los medios. Bueno, casi todos.…

Veamos:

“Algún día”

Algún día, la garra tendrá aliento

y se alzará terrible y vengadora.

Algún día, el atroz remordimiento

será un toque sangriento

en el rojo sudario de la aurora.

Algún día, las manos enclavadas

por el martirio en oprobiosas cruces,

serán por la justicia consagradas.

Pero ¡ay!…entonces blandirán espadas

y cargarán cañones y arcabuces.

Algún día, este pueblo macilento

que abandone la yunta de la mano

habrá de confundir con un acento,

que parezca rugido,

las hojas placenteras del temido

que durmió siete lustros de tirano.

Algún día, la fuerza hecha martirio

en la vena que empuja al proletario,

subirá con la gloria del destino, hecho Dios,

a la cumbre del Calvario.

Y entonces, desgarrando sus arterias

será como una cruz de sacrificio,

redención para todas las miserias

incontenible valladar del vicio.

¿Cuándo el dolor se explicará en rugidos?

¿Cuándo tendrán, los tristes, ardentía?

Del alma de los pueblos oprimidos

nada se pueda oír, solo gemidos

y gritos de dolor… ¡Pero algún día!

craveloygalindo@mail.com