El español Rafael Nadal venció el dolor abdominal y a Taylor Fritz (3-6, 7-5, 3-6, 7-5 y 7-6 (4)) para lograr una remontada espectacular y clasificarse a sus octavas Semifinales en Wimbledon.
Nadal, que sufrió una lesión en el abdomen que le lastró desde el final del primer set, se repuso a sus problemas físicos y a un Fritz nervioso para mantener su condición de invicto en Grand Slams este año (19-0) y programar un duelo en Semifinales contra el australiano Nick Kyrgios.
Rafa dio una exhibición en las que demuestra que él no está muerto, que siempre vive en el límite y pelea hasta el final. Su comienzo de partido, con una ventaja de 3-1 y un quiebre en el primer juego a un Fritz que solo había perdido el saque 5 veces en el torneo, era ilusionante. Nadal estaba magnífico. Pero la ilusión pronto se transformó en espejismo.
Fritz comenzó a sacar mejor, a afinar su revés y a empujar a Nadal a la pared. Le dio la vuelta al marcador con 5 juegos seguidos. Un bajón inexplicable en Nadal que se explicó cuando el dolor apareció.
Llegaron sus gestos raros al sacar, las molestias, los gestos poco habituales en él, como cuando se hundió en la silla al perder el break de ventaja con el que contaba en el segundo parcial. Porque Nadal arrancó 3-0 esta vez y volvió a dilapidar su ventaja, pero de manera más preocupante.
No escondió el dolor, pidió la asistencia del médico en pista y se marchó al vestuario a tratar la lesión. Desde la grada, la imagen de su padre y su hermana pidiéndole que se retirara, porque el músculo abdominal no le permitía sacar, y él negándose a irse, quedará para su leyenda.
Tras unos minutos de incertidumbre, Nadal volvió a la pista y se puso a competir de nuevo y a ganar.
Igualó el partido a un set pese al hándicap del físico, es mucho mejor que la de la mayoría de tenistas del circuito. Solo con sus golpes, sin casi poder moverse, era capaz de sacar juegos adelante.
La cara de Fritz era de terror, porque enfrente tenía a un hombre lesionado que luchaba por su vida. No se rindió después de perder el segundo set, confiaba en que había una rendija por la que colarse.
Nadal peleó en el alambre de empeorar su lesión. El cuarto set fue una montaña rusa de breaks en la que el español siempre fue por delante. Nadal, que esbozaba una sonrisa con algún golpe imposible de su rival y que reconocía su mal momento apoyando su cabeza contra la valla. No había impulso de fuerza en sus ánimos ni celebración al forzar el quinto set.
Sabía que además de Fritz estaba peleando contra su propio cuerpo. En su juego primaba la cautela. Solo cuando vio que podía ganar, cuando apenas le separaban 3 juegos del triunfo, empezó a mostrar emociones.
Fritz estaba nervioso, superado por la situación. El carrusel de emociones era inmenso y el desenlace merecía un tie break. A 10 puntos, además.
Rugió Nadal al poner el 6-6. Comenzó con un passing que dejó a Fritz por los suelos, le siguió una derecha mortal y un revés a la línea. El manacorense arrancó 3-0, y 4-0, y 5-0. Se llevó por delante al estadounidense y firmó una proeza más en su carrera. Menos mal que no se retiró.
El español se reencontrará este viernes con Nick Kyrgios en Semifinales de Wimbledon.
Con información e imagen de EFE
CANDELERO, 06-07-2022