La actriz Ana Luisa Peluffo, figura emblemática de la Época de Oro y del cine de ficheras, falleció a los 96 años en su rancho de Jalisco. Sus familiares confirmaron el deceso a través de un comunicado difundido por su sobrina, Elena Ivonne. La intérprete pasó sus últimos años retirada de los escenarios y rodeada de su círculo cercano.

El último deseo de la estrella
En el mensaje oficial, la familia destacó que la privacidad distinguió siempre la vida personal de la actriz. Por ello, revelaron que la última voluntad de Peluffo fue recibir un último adiós de forma íntima y privada. Sus seres queridos cumplirán estrictamente con este deseo.

«Los servicios funerarios se realizaron de manera íntima y en apego a su voluntad», detalla el comunicado que confirmó la pérdida de la estrella. A pesar de su cercanía con el público durante décadas, la actriz prefirió una despedida alejada de los reflectores.

Un legado de audacia y talento
Ana Luisa Peluffo ocupa un lugar único en la historia del espectáculo en México. Ella protagonizó el primer desnudo en el cine nacional, un hito que desafió los tabúes de la época. Su trayectoria abarca más de 200 largometrajes, donde destacó por su versatilidad y carisma.

Además de su éxito en la pantalla grande, participó en producciones televisivas de gran impacto. El público la recuerda por sus actuaciones en series como Mujeres asesinas y el programa Mujer, casos de la vida real. Su carrera inició en 1948 con la cinta Tarzán y las sirenas y concluyó formalmente en 2014 con la serie El Mariachi.

Adiós a una leyenda en Jalisco
La actriz eligió su rancho en Tepatitlán de Morelos como su último refugio. Tras su retiro definitivo hace una década, Peluffo mantuvo apariciones esporádicas en los medios, pero priorizó la convivencia familiar. Con su partida, desaparece una de las últimas leyendas que transitaron con éxito desde los inicios del cine clásico hasta la televisión contemporánea.

DIARIO DE MÉXICO