México registró un retroceso en el Índice de Estado de Derecho 2026 elaborado por el World Justice Project (WJP), al descender 2.7 por ciento en su puntuación y ubicarse en la posición 121 de un total de 143 países evaluados, de acuerdo con el informe difundido este miércoles por la organización internacional.

El reporte advierte que el resultado de México forma parte de una tendencia observada a nivel mundial, ya que el Estado de derecho se debilitó en el 62 por ciento de las naciones analizadas durante el último año. En contraste, solo el 38 por ciento presentó avances. En América Latina y el Caribe, 19 de los 32 países incluidos en la medición registraron un deterioro en sus indicadores.

Según el World Justice Project, entre los principales factores que explican la pérdida de fortaleza institucional se encuentran la interferencia indebida de los gobiernos en los sistemas de justicia, la expansión excesiva de facultades del Poder Ejecutivo y el debilitamiento de los mecanismos de control y equilibrio entre poderes.

El director ejecutivo de la organización, Alejandro Ponce, señaló que este fenómeno dejó de ser una señal aislada para convertirse en una problemática persistente en diversas regiones del mundo, con efectos directos sobre la calidad democrática y el funcionamiento de las instituciones.

Entre los derechos y libertades analizados por el estudio, la libertad de reunión y asociación presentó retrocesos en el 67 por ciento de los países evaluados. Asimismo, la participación ciudadana mostró deterioro en el 65 por ciento de las naciones, mientras que la libertad de opinión y expresión disminuyó en el 64 por ciento de los casos.

El índice, que se publica anualmente desde 2009, se construye a partir de más de 215 mil encuestas aplicadas a hogares y alrededor de 3 mil 400 consultas realizadas a especialistas en materia jurídica y de políticas públicas.

Estados Unidos también registra retrocesos

El informe también documentó un descenso en el desempeño de Estados Unidos, que perdió tres posiciones en la clasificación general y quedó ubicado en el lugar 30, tras una reducción de 1.8 por ciento en su puntuación global.

La principal caída del país se observó en el rubro de justicia civil, categoría en la que descendió diez lugares hasta colocarse en la posición 47. Además, registró retrocesos en justicia penal, donde se ubicó en el puesto 41, y en derechos fundamentales, apartado en el que cayó al lugar 49.

Pese a esos resultados, Estados Unidos mantuvo sus mejores indicadores en gobierno abierto, categoría en la que ocupó la posición 20 gracias a variables relacionadas con el acceso a la información pública, la participación ciudadana y los mecanismos de rendición de cuentas. En materia de ausencia de corrupción, se colocó en el sitio 27 de la clasificación.

El informe concluye que los resultados reflejan desafíos crecientes para la protección de derechos, la independencia institucional y el fortalecimiento de los sistemas de justicia en distintas regiones del mundo, incluida América Latina.