Cuando se pierde la noción de patriotismo en un político y se confunde la política con un negocio, el aspirante a cargo público entra a la órbita del desprestigio y de la nada, por ello.
El candidato de Movimiento Ciudadano prefirió utilizar la línea de la jocosidad, indigna en un aspirante al más alto cargo de elección popular, la gravedad de las circunstancias en las que se encuentra el país originaron la única alternativa para evitar el proceso de destrucción del patrimonio de los mexicanos, la coalición Fuerza y Corazón por México, es el resultado de la suma de fuerzas y partidos políticos que han denunciado, durante 5 años, los agravios conferidos a los mexicanos y a nuestra Nación por la aplicación de políticas de un desastre de incompetencias y contradicciones que generó el hartazgo de quienes han resultado agraviados por los múltiples desaciertos de un régimen que utilizó la vía de la democracia para transformarse en la cara más negra del absolutismo, las circunstancias actuales en que Morena se encamina hacia una elección de Estado, han originado que muchos mexicanos, que advierten que nos encontramos al borde del abismo, intenten, a través de los medios a su alcance convencer, a los militantes de otros partidos de sumarse a una coalición nacional para impedir la continuidad del proceso demoledor de las instituciones nacionales.
Así debe entenderse la oferta que han hecho los dirigentes de los partidos nacionales para conformar un bloque poderoso que se enfrente a la suma de recursos que aribtraria, ilegal y puniblemente ha utilizado el líder de Morena, en funciones de presidente de la República, desquiciando a las instituciones electorales y a los poderes, judicial y legislativo del país.
Los mexicanos debemos entender que la actitud de Alejandro Moreno, presidente del PRI y los dirigentes nacionales de los partidos aliados hayan invitado al aspirante a la presidencia de la República de Movimiento Ciudadano a sumarse al bloque opositor.
No hay tiempo que perder, transformando una contienda nacional en respuestas carentes de seriedad como los comentarios de Jorge Álvarez Máynez, que buscando solidaridad a su proyecto entre los jóvenes universitarios se vuelve denigrante su aspiración y confirma el carácter mercenario de un partido que llamado Movimiento Ciudadano, cuenta entre sus filas a respetables mexicanos, que no merecen ser representados por quien indignamente pretende utilizar la membresía de un partido, solo para evitar su desaparición al no contar con los votos de los ciudadanos que le permitan mantener su registro como partido político.