El Paris Saint-Germain inició su nuevo asalto a la Liga de Campeones con una trabajada victoria ante la Juventus, inferior en juego, pero los franceses llegaron al final sin materializar sus numerosas ocasiones y vieron peligrar su triunfo.
El equipo francés demostró de nuevo la pegada de su delantera, con Kylian Mbappé marcando un doblete, pero frente a otras temporadas mostró un centro del campo más robusto en Europa.
Al minuto 5, Mbappé abrió el marcador en una jugada muy vistosa: Neymar picó un balón por encima de la defensa y el francés, solo ante el portero, enganchó una volea imparable con la derecha.
Siguió un período indeciso hasta que en el minuto 18 la Juve, con más voluntad que juego, estuvo a punto de empatar en un cabezazo de Milik despejado de forma casi milagrosa por Donnarumma. El rechace fue rematado por Kostic fuera cuando muchos lo veían dentro.
Pero al PSG no se le puede perdonar. Solo cuatro minutos después Mbappé anotó el segundo tras una pared dentro del área con Hakimi en la que ambos se merendaron a la defensa juventina.
El resto de la primera parte transcurrió con el PSG mucho más cerca del tercero que la Juventus del primero, con penetraciones y remates de todo tipo, pero sin encontrar puerta.
Mientras el Paris Saint-Germain disfrutó a fondo de su equipo de gala, la Juventus notó demasiado las bajas de Chiesa, Pogba, Di María y Szczesny, y se vio superada en todas las líneas.
La segunda mitad comenzó por los mismos derroteros. Los parisinos creaban peligro con sus penetraciones por los extremos, mientras la Juve intentaba buscaba acercarse de forma más progresiva, a base de pases pausados, cuando no podía contraatacar.
El PSG pudo marcar el tercero si Mbappé no se hubiera empachado de balón para optar por tirar sin ángulo, y fuera, en lugar de haber dado el pase de la muerte a un Neymar completamente solo. El brasileño dirigió al francés una elocuente mirada de reproche.
Y de un posible gol a otro que fue. Kostic colgó el balón en el área y McKennie ganó la posición a los tres centrales parisinos para superar de cabeza a un Donnarumma a media salida.
El gol de la Juventus hizo que al PSG le entrara un bache, y solo dos minutos después Donnarumma evitó el empate en otra parada milagrosa a un remate de cabeza de Vlahovic. El despeje dio lugar a dos rechaces sucesivos que estuvieron a punto de ser enviados a las mallas.
Los parisinos se recuperaron e intentaron cerrar el partido, pero los repetidos disparos de Mbappé y Messi salieron fuera por poco o fueron detenidos por Perin.
En los últimos minutos la Juve se fue con todo, colgando balones para Vlahovic y generando ocasiones, aunque sin suerte.
Con información e imagen de EFE
CANDELERO, 06-09-2022