Jesús Te Ampare
Con profundo cariño para Yadira (esposa), Yadira y Alejandra (hijas).
El año 2026 inició con un golpe seco, de esos que no avisan y dejan un silencio incómodo en las redacciones.
El periodismo mexicano está de luto por el fallecimiento de mi querido amigo y espléndido comunicador Rodolfo “El Negro” Guzmán.
Se fue un reportero nato, un compañero de trinchera, un hombre sensible, de gran talento y de letra fina.
Conocí a “El Negro” Guzmán en Televisión Independiente de México (TIM), aquella escuela feroz donde se aprendía periodismo a golpes de realidad.
Ahí colaboramos bajo la dirección de otro grande: Paco Ignacio Taibo, entonces director de noticias del Canal 8. Aquella redacción era un hervidero de ingenio, y carácter y disciplina.
Por esos pasillos coincidían periodistas que con el tiempo marcarían época por su rigor y profesionalismo: Juan Ruiz Healy, Lolita Ayala, Roberto Armendáriz, Pepe Cárdenas, Norma Meraz, Miguel Reyes Razo, Lalo Andrade, Adiel Bolio, Enrique Ahmed, Claudio Lenk, Horacio G. Velasco, Ricardo Rocha, Armando García, Luis Vázquez, entre otros talentos que asimilaron el oficio como vocación y servicio.
Originario de Tapachula, Chiapas, “El Negro” ya había recorrido muchos kilómetros de experiencia cuando lo conocí.
Tenía olfato sagaz de reportero, sensibilidad social y una alegría pegajosa que no se aprende en las aulas.
Sabía escuchar, escribir y, sobre todo, respetar la historia que tenía enfrente.
Su deceso fue difundido por Joaquín López-Dóriga, quien lamentó profundamente su partida con palabras que resumen lo que fue Rodolfo Guzmán: “Me duele dar esta información por el cariño que te tuve; fue un compañero de mil batallas, de mil coberturas, todo un profesional y además de una alegría contagiosa”.
Nada más cierto.
La última conversación que sostuvimos —vía chat— queda como testimonio de su generosidad y su amor por la palabra escrita:
“¡Qué delicia leerte! Tienes mucho talento. Tu buen humor no oculta tu espléndida redacción. Ojalá hubiera muchos que supieran usar el lenguaje como tú. Gracias. En serio es un deleite. Chingón mi Ceci. Muy buen texto. Felicidades. Muchos besos para tu adorada familia. Abrazos para ti.”
Tuve además el privilegio de trabajar a su lado en Gobernación, muy cerca del secretario Patrocinio González Garrido; en la CONADE, con Raúl González Rodríguez (Campeón Olímpico); en Ovaciones, con el jefe Jacobo Zabludovsky y en temas de precampaña con Luis Donaldo Colosio, su compadre.
En cada espacio dejó huella, profesionalismo y lealtad.
Hoy el periodismo pierde a uno de los suyos. Y nosotros perdemos a un amigo entrañable.
Descansa en paz, “Negrito” amigo.
La nota queda incompleta sin tu mirada aguda y tu sonrisa franca.
ceciliogarciacruz@hotmail.com