x.- Refresqueras, alimentos chatarra y cervecerías generan Diabetes, obesidad y violencia entre otros ¿Estos para cuándo?
x.- De paso, el daño ecológico en la sobre explotación el agua.

Desde Colima, Col.

La reciente ley antitabaco aprobada y aplicada a partir del 15 de enero, ataca un problema de salud de fondo en el territorio nacional, como lo es el cáncer, pues va al origen de la causa. Se espera una disminución drástica en las estadísticas del enfisema pulmonar y otras variantes de esta enfermedad, en el mediano y largo plazo.

Claro, significa un golpe terrible a la industria tabacalera, pero su productividad al alza era un derrotero para el sistema de salud pública que con los impuestos captados en consecuencia, no alcanzaban a cubrir los gastos generados. De acuerdo al CIAD (Centro de Investigación y Desarrollo) del CONACYT.

Más de 1.8 millones de personas son consumidores de cigarrillos, teniendo un gasto mensual aproximado de 339.13 mensual en cajetillas en el año 2018, o cual no deja de ser sorprendente, pues significa que a esas fechas el 5.2 de la población tenía un consumo promedio mensual de cigarrillos de 203.8.

De acuerdo a la organización mundial de la salud, se sugiere que la carga tributaria al tabaco sea del 75% del precio final de la cajetilla, y el 1 de enero del 2020, se le había cargado en nuestro país el 70% del precio total.

¿Y las refresqueras y cerveceras cuándo?

Las empresas que más daño hacen no solamente al ser humano, sino también al entorno ecológico, con un impacto ambiental sobre dañino para la sociedad, son las empresas refresqueras y cerveceras.

En el caso específico del Estado de Colima, La embotelladora de Colima S.A. de C.V., tiene un permiso de explotación de los recursos nacionales (AGUA), que usted puede consultar en la página de CONAGUA No. de registro 08COL100112/16FMDL18 registrado el 5 de septiembre de 1994 de uso industrial con un uso autorizado de uso de aguas subterráneas de 484,638.00 metros cúbicos de agua por año, lo dieron hace 29 años… ¿Sigue vigente? ¿Es el mismo volumen de consumo?… ¿Hay un estudio actual que determine si se puede seguir explotando ese manto acuífero para no perjudicar el consumo social?… Sin ser adivino, ni consultar un oráculo, esto va en detrimento del entorno ecológico y de nuestra sociedad, pero ese será tema en otra ocasión.

Alcohol = a violencia
Frituras = a Obesidad
El tema de la violencia intrafamiliar no es escapa a nuestro Estado, donde también deshonrosamente ocupa el primer lugar nacional, y se encuentra asociado al consumo de alcohol, entre otras sustancias que exacerban los sentidos del ser humano, que necesitan tan solo un detonante para ejercer la fuerza bruta sobre la humanidad de seres indefensos.
Y, que decir de la diabetes y obesidad, ambos sectores, el refresquero y el cervecero, sumados a los alimentos chatarra, son generadores de una obesidad que consecuentemente lleva a la enfermedad popularmente conocida como “Azúcar”.

De acuerdo a las cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) relativas al sobrepeso y la obesidad de la población mexicana indican que el 22% de las niñas y los niños menores de 5 años están en riesgo de padecer sobrepeso.

Los números que la Federación Mexicana de Diabetes precisan que 8.6 millones de personas en nuestro país padecen esta enfermedad y que son personas de 20 años o más, destacando el ascenso entre el 2012 que eran 6.4 millones, y que al 2018 el crecimiento arrojaba las cifras antes mencionadas, impactando más al sector femenil.
Tres problemas de fondo, que al igual que el tabaco genera un egreso significativo en el tema de salud pública, y donde la captación de impuestos no equipara el gasto para combatir dicha problemática.

¿Será que el presidente Andrés Manuel López Obrador pueda combatir también estas pandemias originadas desde el descontrol administrativo de gobiernos anteriores? Parece que será cuestión de tiempo. Por hoy el espacio se termina y como dijo Don Chuyaco… ¡Adió!