Desde muy temprano de este miércoles 27 supe que aunque falta la Ley de Egresos, el Pleno del Senado aprobó la de Ingresos de 2022 que, en pocas palabras, es con la que sabremos cómo captará el gobierno recursos a través de la recaudación fiscal.
Pero quiero centrarme en un solo tema, lo demás es mero contexto.
En este país hay contadísimos políticos que cuentan con la experiencia y el respeto de Ricardo Monreal.
Pienso: Quién para verlo trabajar en el diálogo para lograr consensos.
Quién para saber por dónde va la melodía y para seguirle el ritmo.
Quién para tener su perspicacia, experiencia y saber operar correctamente en el embrollado tejemaneje político nacional.
Quién para su paciencia.
Verlo y escucharlo sería como tomar una clase de maestría en las artes de la política precisa, dura, consciente y efectiva.
Eso quedó demostrado anoche, más bien muy de madrugada. Generó el ambiente para que el debate sobre los instrumentos económicos fuera civilizado, abierto. No como en la Cámara de Diputados que hasta majaderías y empellones hubo.
Sin dudarlo, puedo afirmar que su trabajo fue tan efectivo que llegó a pactos y a los acuerdos tersos al margen de especulaciones absurdas.
Hasta podría describir las tres caras de Monreal:
1.- El Monreal presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, quien con sus buenos oficios, sus alcances y el diálogo que es capaz de establecer, ha logrado llevar por buen camino las Iniciativa y Reformas que tanto importan. Tiene en el resto de los senadores, de todas las extracciones partidistas, buenos amigos. Siempre privilegiando la libertad.
2.- El Monreal líder de la bancada de Morena quien ha sabido conducir a su grey a los éxitos por el camino del respeto y del trabajo. El solidario y buen compañero.
3.- El Monreal próximo candidato a la Presidencia, quien sabe perfectamente todos los entresijos del país en esta modernidad. Es decir, conoce de economía, salud, pobreza, educación, tecnología, seguridad, legislación, conducción, gubernatura, política exterior y, obviamente, privilegiaría el Estado de Derecho. Nos conoce a nosotros, los mexicanos.
Lo sigo y seguiré porque con su intachable trayectoria da certeza y seguridad de que sería un buen gobernante que abatiría los problemas que nos aquejan: los conoce, los ha vivido y sobretodo, evitaría el encono.
Daría unidad, aunque, bien ha dicho, hay que esperar los tiempos, pero con quien vaya y a donde vaya es -como dicen- un modelo a seguir.
Sabemos del respeto que tiene por el Presidente de la República con quien nunca se confrontará, lo cual ha repetido varias veces, pero también advierto que no por eso podríamos decir que es un subordinado de la figura presidencial, sino que sólo es un colaborador intachable y eficaz que, cuando difiere, ha fijado su postura con la consideración y distancia debidas.
Quién como para conocerlo y saber de su, seguramente, agradable humor. Siempre se le ve sonriente y en paz. Eso lo da el trabajo arduo y honesto.
En tres palabras, Monreal es sólido, empático y consciente.
Y que conste, no es guayabazo, porque ni lo trato, únicamente lo sigo.
mohacan@prodigy.net.mx