El Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC), encabezado por el ingeniero Fernando Espino Arévalo, manifestó formalmente su inconformidad ante Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, denunciando una falta de atención sistemática a las demandas laborales y operativas del organismo.

A través de un oficio, la organización sindical acusó que diversos funcionarios de la administración capitalina recurren a «evasivas y dilaciones», lo que genera un clima de incertidumbre y malestar entre la base trabajadora, puesto que no se ejecuta de forma correcta el presupuesto para este organismo.

EXIGENCIAS CLAVE PARA LA OPERATIVIDAD
Los trabajadores demandan soluciones inmediatas que garanticen la estabilidad del servicio y la seguridad de los millones de pasajeros que utilizan el Metro diariamente. Entre los puntos más críticos de su pliego petitorio destacan:

  • Autonomía en asuntos laborales: Solicitan que los problemas de índole laboral se resuelvan directamente ante las autoridades del Metro, evitando que los trabajadores tengan que «deambular» por diversas instancias del Gobierno de la Ciudad de México.
  • Protección del presupuesto para mantenimiento: El sindicato exige que los subsidios otorgados a grupos sociales que usan el Metro sean cubiertos íntegramente por el presupuesto directo de la administración central. Esto tiene como fin evitar que dichos costos impacten las finanzas del STC y se garantice el recurso para el mantenimiento preventivo y correctivo de trenes e instalaciones.
  • Entrega puntual de recursos: Urgen a que el presupuesto autorizado por el Congreso local se entregue sin retrasos, dado que la demora en las asignaciones, afirman, compromete seriamente la operatividad y seguridad del servicio.

UN LLAMADO A LA VOLUNTAD POLÍTICA
Fernando Espino Arévalo puntualizó que es responsabilidad de Brugada Molina atender con prontitud estas demandas para evitar mayores perjuicios al sistema.

El sindicato también subrayó que, si bien existe el compromiso y la capacidad de los más de 15 mil trabajadores del Metro para brindar un servicio eficiente, requieren de las condiciones dignas y los recursos etiquetados para cumplir con su labor.

Hasta el momento, los empleados esperan una respuesta formal que ponga fin a las actitudes dilatorias que, aseguran, sólo retrasan las soluciones necesarias para el transporte más importante de la capital del país.