-La Mujer Nos Da La Vida, Alma y Corazón.
-Un empresario creó el Día de la Madre.
-El monumento en la capital mexicana.
ALFA-OMEGA
Desde este espacio envío un cariñoso, afectuoso y respetuoso saludo y una felicitación a todas Madrecitas, deseando que reciban el sincero homenaje que merecen y recordemos a las que nos dieron vida y ahora están en el eterno descanso.
En la vida cruzamos por muchos caminos. En los recorridos, desde la infancia hasta la ancianidad, hijas e hijos, son para la madre “mis hijitos”, así los llama y con un cariñoso abrazo sella su amor al ser que le dio vida.
Una madre es la columna vertebral de la familia. Es el centro en cada uno de los hogares. Es la que se desvela desde la primera noche del bebé, cuidando celosamente al nuevo ser.
Madre y Padre tienen una misión divina. Desde los primeros pasitos, con sonrisitas graciosas y miradas amorosas, la criatura irradia felicidad para sus progenitores.
La o el primogénito es una bendición divina.
Debutar como padres, es el primer escalón para alcanzar la felicidad. Los abuelos reciben a la nieta o al nieto, con mucho amor. El ser llamados bisabuelos, emociona, alegra y es la prolongación familiar, fulgurante iluminación en cada habitación.
Debemos considerar las épocas, las condiciones económicas, las relaciones sociales y, prioritariamente, los apoyos familiares. Todo esto en referencia a la tarea de la mamá: aseo de la casa, preparar la comida, previo ir a la compra de los comestibles. El lavado y planchado de la ropa.
Los cambios en la vida matrimonial se gestaron en los finales y del siglo pasado, principalmente en que papá y mamá trabajan fuera de casa. En la actualidad es común que papá o mamá solteros, cubran el doble compromiso.
Atender al bebé, al niño crecidito, a procurarle ropa limpia para el inicio de los años de kínder o jardín niños, preescolar y así sucesivamente. Cuidar los horarios de alimentación del bebé.
Para la jefa de la familia se multiplican los trabajos. Ya los hijos están en edad escolar. Tener lista la comida. Checar que hagan la tarea escolar. Permitirles jugar. Vigilar que se acuesten temprano, después de merendar, a lavarse los dientes.
Anteriormente la educación de hijas e hijos quedaba a cargo de la sufrida madre. Papá se iba a trabajar. Regresaba cansado. Solo se enteraba de lo ocurrido en casa.
La vida da muchas vueltas y, reitero, las costumbres cambian. En nuestros días papá y mamá salen a trabajar. Se complica para ella, porque, con o sin apoyo, el quehacer aumenta.
PERIODISTA CON INVENTIVA
Nació en San Andrés Chalchicomula, Puebla, la amistad con el hijo de un periodista lo introdujo al medio periodístico. Su intuición por los negocios y el gusto por la charrería distinguieron a Rafael Alducín Bedoya, desde su juventud.
Antes de ello la inquietud por ganar su dinero, Rafael comerció al juntar llantas en desuso, unas las compraba, otras las recogía en las calles y algunas se las regalaban.
Cuando tuvo mil kilos, los vendió a la empresa norteamericana Goodyear Tire Rubber. Se ganó dos mil pesos. Aún no cumplía los veinte años y siguió en la línea comercial.
La venta de las llantas le despertó la afición por el automovilismo y con sus amigos Julio Limantour y Federico Dávalos, organizó una primera carrera automovilística.
Con la autorización de las autoridades se llevó a cabo la carrera en el Bosque de Chapultepec.
El joven Alducín Bedoya vivió, en 1914, sus primeras aventuras en el periodismo, al comprar el periódico “El Automóvil de México”. Había reunido la cantidad de 18,000 pesos. Suma importante en esos días en que el País era escenario de lo que llamamos Revolución Mexicana.
La vida de Rafael Alducin Bedoya cobró nuevo sendero, porque entró de lleno al campo del periodismo mexicano, inclusive llegó a realizar entrevistas en la histórica Revista de Revistas, fundada por el jalisciense Luis Manuel Rojas Arreola, quien presidió el Congreso Constituyente de 1917.
Rafael adquirió, en cinco mil pesos, la mencionada edición que comenzó a circular en enero de 1910 y después quedó “bautizada” como Revista de Revistas de Excélsior. El 18 de marzo de 1917, el periodista poblano publicó el primer número del diario Excélsior, El Periódico de la Vida Nacional. Fundaría también Jueves de Excélsior.
ORIGEN DEL DÍA DE LA MADRE
En el mundo son diversas las versiones que hay en torno al festejo de las madrecitas. Las celebraciones tienen lugar en muchos países del mundo, en diferentes fechas y diversos motivos. La mayoría del Día de la Madre es el segundo domingo de mayo.
Entre las versiones que capté, en mi recorrido reporteril, encontré que la norteamericana Ann Marie Jarvis puede ser la pionera en festejar a la madre.
En 1908 tuvo la idea de recordar a su señora madre, una activista social, de nombre Ann Reevere Jarvis, en la Guerra Civil o Guerra de Secesión de Estados Unidos, en 1861 y duró cuatro años. La señora organizó clubes para mejorar la salud pública en Grafton, Virginia Occidental, Filadelfia. Se entregó apasionadamente y murió en 1905.
Ann Marie promovió el establecimiento del Día de la Madre, para reconocer la labor de su madre y contó con apoyo del magnate John Wanamaker y en su almacén reunieron a 15,000 mujeres, le entregaron un clavel a cada una. Ese mismo día, segundo domingo de mayo, crearon el lema “A la mejor Madre del mundo, ¡tu Madre!
Era presidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln. En 1914 se oficializó la fecha por acuerdo del presidente Woodrow Wilson.
En 1920, la misma Ann Marie pidió que se aboliera la celebración. Rechazó que se hubiese comercializado. Sin embargo, el festejo se extendió inclusive en Europa.
LAS CABECITAS BLANCAS, EN MÉXICO
Rafael estaba casado, desde 1916, con Consuelo Thomalen y fueron padres de Consuelo, María Luisa y Rafael. Vivían en la Ciudad de México, Rafael era incansable viajero y en uno de sus retornos a la Capital Mexicana le brotó la idea de rendirle homenaje a “las cabecitas blancas”, a las madres mexicanas.
La idea de establecer el Día de la Madre la compartió con el oaxaqueño José Vasconcelos Calderón y tuvo inmediato apoyo. El maestro, Vasconcelos Calderón, era el primer titular de Educación Pública, en el gobierno de Álvaro Obregón.
Alducin contó con el respaldo de la iniciativa privada, de la Cruz Roja Mexicana y del Episcopado, fijándose como fecha el 10 de Mayo, a partir de 1922. Posteriormente la costumbre, en esa fecha, la adoptaron El Salvador, Guatemala y Colombia.
A pesar de la comercialización, compra de regalos y comidas en restaurantes, en nuestro País, el Día de la Madre perdura y es grato recordar a Rafael Alducín, que en marzo de 1924 perdió la vida, al caer de su caballo en un paseo por el Bosque de Chapultepec.
MONUMENTO A LA MADRE
Muchas veces cruzamos por la Avenida Insurgentes Centro Paseo de la Reforma, cerca de la Glorieta a Cuauhtémoc, encontramos a un gigantesco monumento trabajado en piedra y con tres esculturas, la central es la de una mujer que con su rebozo carga a un bebé, simbolizando el “amor” maternal.
La primera piedra fue colocada el 10 de mayo de 1944 por el presidente Manuel Ávila Camacho en la cabecera norte de un jardín rectangular ubicado entre las calles Sullivan, Villalongín y Rosas Moreno, Colonia San Rafael, colindantes con las colonias Juárez y Cuauhtémoc, Ciudad de México.
Excélsior en 1944 estaba dirigido por don Rodrigo de Llano, “El Clipper”, quien para coronar la idea de Rafael Alducín promovió la construcción del Monumento a La Madre.
La obra quedó a cargo de los arquitectos Luis Ortiz Monasterio y José Villagrán García, diseñando la escultura de una mujer desgranando maíz, símbolo de la fertilidad y un hombre sosteniendo un libro, representando el conocimiento.
Correspondió al presidente Miguel Alemán Valdés inaugurar el monumento, precisamente, el Día de la Madre, en 1949.
La columna central, respaldada por un amplio muro, es de 40 metros de altura y sufrió daños severos en el sismo del 19 de septiembre de 2017; el restaurador y arquitecto Gabriel Mérigo Basurto la entregó, como nueva, el 21 de noviembre del 2018.
FRASES EN DOS PLACAS
Inicialmente se colocó una placa con la leyenda: “A la que nos amó antes de conocernos”.
Un grupo feminista propuso que fuese anexada otra leyenda: “Porque la maternidad fue voluntaria”.
Ese grupo estuvo encabezado por la periodista Esperanza Brito de Martí y Esperanza Moreno. Ambas activistas.
Ambas placas “desaparecieron” y desde 1998 volvieron a quedar en su sitio, sin que volvieran a ser violentadas.
El 11 de diciembre de 2021 en ese espacio, frente al monumento, se rindió homenaje, de cuerpo presente, a la actriz, cantante e imitadora Carmen Salinas. La organización estuvo a cargo del productor de televisión Juan Osorio.
La famosa “Corcholata” de la saga de películas mexicanas con el tema de las “ficheras”, de ahí fue traslado el ataúd al Panteón Español.
jherrerav@live.com.mx