La democracia es un sistema de gobierno donde se toma en cuenta al pueblo. Los autores de la democracia son los ciudadanos y los receptores de las leyes.

En los lugares en donde ejerce el Sistema Democrático incluso en la familia se concede igual peso político y derechos a cada persona y se toman las decisiones de acuerdo con las mayorías.

En los regímenes democráticos se distribuye equitativamente el poder de elección, también se otorga un conjunto de libertades civiles y políticas básicas con las que aspiran a garantizar el respeto a ciertos derechos, libertad de información y debate.

El respaldo de los ciudadanos a un Sistema de gobierno está vinculado a la percepción al darse cuenta que el Sistema le permite su desarrollo personal, además de poder llevar adelante sus proyectos de vida y les proporciona circunstancias favorables.

Sin embargo, la Democracia Representativa es objeto de críticas. Los representantes, a quienes se delega el Poder hacen de él un uso interesado, toman al mismo tiempo decisiones en función de sus Partidos y de los grupos a los que representan, además utilizan lenguaje agresivo, manipulador y solo representan los intereses de pequeños grupos.

Es un hecho, se enferman de Poder y se olvidan de sus principios y valores. El Sistema Democrático es el mejor de los Sistemas de Gobierno, sin embargo en la práctica no siempre cumple con su objetivo de garantizar la toma de decisiones y los mecanismos de participación que representen con justicia las demandas y necesidades de los ciudadanos. Uno de los retos que enfrenta la democracia tiene que ver con el tema de la desigualdad. Cada año aumenta la riqueza de unos pocos y la pobreza de miles, al mismo tiempo se incrementa también la desigualdad.

En las últimas tres décadas, a pesar del crecimiento económico, la desigualdad se ha incrementado cuatro veces más que en los últimos doscientos años. La crisis de la democracia está asociada a la incapacidad para generar decisiones que sean reconocidas como justas por la mayoría de los ciudadanos.

En la medida que la democracia desarrolle a la ciudadanía educada en las virtudes deliberativas, con responsabilidad, tolerancia y honestidad en el marco de una sociedad civil estará en condiciones de garantizar la formación espontánea de la opinión de la voluntad colectiva capaz de plantear exigencias claras a la administración y de comprometerse en su desarrollo.

El signo distintivo de México es la violencia sin control. Desde 2006 los mexicanos hemos estado inmersos en una guerra contra el narcotráfico, delincuentes sin respeto por las leyes ni Estado de derecho, sometido a las agresiones por parte de los carteles del narco que buscan el poder de su territorio que se apoyan en la narco política y se benefician de la corrupción y la impunidad.

“Tan lejos de Dios y tan cerca de los gringos” dijo el intelectual regiomontano Nemesio García Naranjo, sin embargo, el que la hizo más famosa fue Porfirio Díaz.

Pero ¡qué paradoja!… la cercanía con Estados Unidos nos beneficia por el intercambio comercial, las exportaciones y los que emigran en busca de trabajo. Nos perjudica por la venta indiscriminada de armas de manera ilegal y por la compra de drogas que se producen en nuestro país; la ley de la oferta y la demanda.

México comercializa las drogas y permite el paso de otros países de Centro y Sudamérica para los millones de consumidores en Estados Unidos.

El presidente López Obrador presume todos los días en “las mañaneras” de ser un demócrata y de que vivimos en un país democrático, sin embargo, la realidad de su gobierno es todo lo contrario. Utiliza el tiempo de su conferencia de prensa en señalar, denostar y criticar a los que no están de parte de sus ideas. Lo más notable es enterarse de cual personaje opinó en su contra y no disimula el resentimiento ya conocemos a los que trae entre ceja y ceja.

Lo más reciente, quiere desaparecer el INE. En1990 nació el IFE (Instituto Federal Electoral) institución que vigila las elecciones con la participación de los ciudadanos, en 2014 cambió al INE. Pero qué paradoja, gracias al recuento de los votos en las elecciones del 2018, López Obrador fue electo como Presidente de México, pero está tan enfermo de poder que lo quiere desaparecer, tiene temor de que su Partido pierda las siguientes elecciones. Su Partido porque es el dueño de Morena, lo cual lo vuelve antidemocrático. Con el temor de que desaparezca el INE los ciudadanos participativos salimos a marchar en protesta.

No mide sus palabras, muy agresivo, a los ciudadanos les llamó clasistas, racistas, conservadores, hipócritas y rateros, está furioso por los miles que salimos a la calle por nuestra voluntad en defensa del INE.

Ya sería el colmo que desaparezca al Instituto y regresemos a los tiempos electorales del PRI. 

Twitter @DrRosaCh

rosamchavez@hotmail.com