Pasadas las elecciones el presidente López Obrador, dice que está feliz, pero se muestra enojado, provocador, todos los días arremete contra los que no votaron por su partido, a pesar de que no les fue nada mal pues ganaron 11 gubernaturas, pero él quería el “carro completo”.
Creía que los de la CdMex eran fieles a su partido, pero, con la tragedia del Metro se dividieron y el resultado lo tiene enfurecido.
Arremetió contra los de la Clase Media diciéndoles: “individualistas, le dan la espalda al prójimo, aspiracionistas, quieren ser como los de arriba, encaramarse lo más que se pueda, sin escrúpulos morales de ninguna índole, partidarios del que no transa no avanza, es increíble como apoyan a gobiernos corruptos, susceptibles a la manipulación – Un integrante de la clase media con licenciatura, con maestría, con doctorado, está difícil de convencer, aspiran a triunfar a toda costa, salir delante de manera muy egoísta, van a la iglesia los domingos, se confiesan, comulgan para dejar el marcador en cero”.
Se proyectó como siempre. Cada día con cada ocurrencia, aumentan los arrepentidos de haber votado por él.
Ya se dio cuenta que la gente pensante, con estudios no lo sigue fielmente.
Dice que es demócrata, pero se comporta como un dictador. Nos ha sorprendido como ataca a los gremios profesionales. Hasta les bajó el presupuesto a los investigadores.
Ama tanto a los pobres que los ha multiplicado y en lugar de ofrecerles empleo quiere que sobrevivan con el apoyo de mil pesos mensuales.
Al día siguiente agregó: «la clase media quiere encaramarse como los de arriba, lo más que se pueda sin escrúpulos morales de ninguna índole”. ¡Que falta de respeto para los que luchamos día a día, nos levantamos para recuperarnos de todas las crisis, esas en las que nos hemos quedado deprimidos y sin dinero, como la “coronacrisis” de la pandemia!
Vale la pena revisar la visión a la Clase Media desde los tiempos de los reyes de Francia, en el período conocido como “Despotismo”, cuando el Rey era “El Estado” y el recaudador de impuestos se acercó al monarca para proponerle que ingresara más dinero a las arcas del reino aumentándole los impuestos a los ricos, y este le respondió de inmediato: “a los ricos no, son mis amigos, se van a enojar y ya no me van a invitar a sus fiestas, ni me podré tomar fotos con ellos, no van a mandar regalos. Además son pocos los ricos, no es mucho lo que podemos recaudar. El recaudador planteó otra propuesta: ¿qué le parece –su majestad- si les cobramos más impuestos a los pobres? …a lo que el Rey contestó: “a esos flojos, ignorantes que no tienen ni para comer, cómo van a pagarlos?
El recaudador ya no tuvo otra propuesta y le pidió al Rey una sugerencia y su orden fue: és “cóbrales más a los de la clase media, a los burgueses, profesionistas, comerciantes, esos tienen ambiciones, trabajan para ser ricos, estudian, se esfuerzan para aspirar a una vida mejor, sus padres fueron pobres y les enseñaron que si se preparan van a tener una vida mejor. “Mi Rey, pero se van a enojar, son los que siempre pagan impuestos, los que aguantan las crisis, se quejan de los aumentos de precios, por todo les cobramos hasta por tener ventanas en su casa, ya solo nos falta cobrarle el aire que respiran” – “No te preocupes, se enojan, pero su sueño, sus metas están por encima de su enojo, siguen estudiando y trabajando, aspiran a ser ricos algún día. – “Pero cuidado, tampoco nos conviene que lleguen a ser ricos, porque luego ya no pagarían impuestos”.
Ahora sí que el presidente agravió a la mitad de la población, estamos ofendidos contrariados, la patología mental que padece lo tiene fuera de la realidad, el narcisismo se agrava y no acepta sus errores. Hay tanta gente admirable que trabaja honradamente para darles a sus hijos una vida mejor. Como dijo Cervantes: “padre comerciante, hijo caballero” y para darle gusto quiere que sean pordioseros.
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