Columna de Hierro
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JALAPA, VER. 10 09 09 2026.- Todos peleamos por saber quién controla la Obra Pública, la Policía o el TVerransporte. Pero debajo de nuestras narices corre otro río de dinero: las casi 140 mil toneladas de basura que México produce cada día.
Recogerlas, transportarlas, tratarlas y enterrarlas cuesta miles de millones de pesos.
Y la muerte del diputado federal veracruzano Zenyazen Escobar García acaba de abrir una puerta que merece investigarse:
¿QUIÉNES SON REALMENTE LOS DUEÑOS DEL NEGOCIO DE LA BASURA?
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales acaba de ponerle tamaño al monstruo: México genera casi 140 mil toneladas diarias de residuos sólidos urbanos.
Estamos hablando de aproximadamente 51 millones de toneladas al año.

Y detrás de cada tonelada hay dinero: recolección, camiones, combustible, transferencia, separación, reciclaje, tratamiento y disposición final.
EL FILÓN DE LOS COLORINES
En Veracruz encontramos un ejemplo extraordinario.
El relleno sanitario Los Colorines, ubicado en Nogales, Ver. recibe basura de numerosos municipios de la región. Documentos oficiales del ORFIS confirman, por ejemplo, que Córdoba, Coscomatepec y Orizaba disponían ahí sus residuos mediante contratos con Materiales Oconit, S.A. de C.V.
La empresa obtuvo una concesión por 15 años para el tratamiento y disposición final de residuos.
Y aquí aparece el nexo con la familia del diputado fallecido.
De acuerdo con documentos del Registro Público de Comercio citados por investigaciones periodísticas, Emilio Vanegas Fernández, pareja de Sidney Darian Escobar López, hija de Zenyazen, ingresó como socio y administrador de Materiales Oconit.
Y en enero de 2025, Sidney Darian Escobar López recibió un poder general dentro de la misma empresa.
Eso es un hecho documental.
Los reportajes publicados esta semana calculan que Los Colorines recibe entre 2 mil y 2 mil 500 toneladas diarias, provenientes de alrededor de 40 municipios y otras localidades, cobrando aproximadamente 350 pesos por tonelada.
La estimación resultante supera los 300 millones de pesos anuales de ingresos.
Aclaremos algo fundamental:
Hasta hoy no existe información oficial que demuestre que el negocio de Los Colorines tenga relación con la muerte de Zenyazen Escobar.
Pero precisamente por la magnitud económica de esa actividad, la pregunta periodística resulta inevitable:
¿la FGR está investigando los intereses económicos y empresariales que rodeaban al diputado?
MORELOS YA CONOCE EL VALOR DE LA BASURA
Y no tenemos que ir hasta Veracruz para comprobar cuánto dinero puede representar este negocio.
En Cuernavaca conocemos perfectamente su historia.
Hace años operó SIREC, Sistema Integral de Recolección, empresa creada por Juan Jaramillo Frikas y Romualdo Salgado Valle y en la que públicamente aparecía Daniel Miranda Mojica como dueño y principal accionista.
La empresa llegó a cobrar al Ayuntamiento de Cuernavaca aproximadamente 8 millones de pesos mensuales, más de 95 millones anuales, por recoger y disponer de alrededor de 550 toneladas diarias.
Juan Jaramillo Frikas no era, pues, un personaje ajeno al negocio.
En 2016 aparecía públicamente como concesionario de SIREC, defendiendo la permanencia de la empresa en la recolección de basura de Cuernavaca, mientras Daniel Miranda era identificado como otro de los principales concesionarios.
Jaramillo Frikas fue asesinado en septiembre de 2020.
No afirmamos aquí que su homicidio haya tenido relación con el negocio de la basura porque no existe evidencia pública suficiente para establecerlo.
Lo que sí está documentado es que Jaramillo participaba en ese negocio y que las concesiones de limpia de Cuernavaca representaban decenas de millones de pesos.
Hoy el propio Ayuntamiento de Cuernavaca reconoce una dimensión todavía mayor: el servicio integral de recolección, traslado y disposición final ha tenido un costo de alrededor de $250 millones anuales.
¡250 millones de pesos al año en una sola ciudad!
Ahora multiplique el fenómeno -no esa cifra, porque cada municipio tiene costos y modelos diferentes- por los miles de Municipios y Alcaldías del país.
Entonces se entiende que la basura no solamente apesta.
LA BASURA HUELE A DINERO.
Y muchísimo.
Por eso quizá ha llegado el momento de investigar quién recoge nuestra basura, quién la transporta, quién posee los centros de transferencia, quién controla los rellenos sanitarios, cuánto pagan los Ayuntamientos, cómo se adjudican las concesiones y quiénes son sus beneficiarios finales.
La muerte de Zenyazen Escobar no autoriza a señalar culpables ni móviles sin pruebas.
Pero sí nos dejó frente a un negocio que estaba prácticamente enterrado bajo toneladas de desperdicios.
Y cuando uno comienza a retirar la basura…APARECE EL ORO.
eusebiogimeno@gmail.com