En la primera sesión parlamentaria tras ser multado por celebrar su cumpleaños en plena pandemia, el primer ministro británico, Boris Johnson, afrontó hoy un aluvión de críticas desde la oposición, pero desoyó una vez más las encendidas peticiones para que dimita.
El mandatario conservador, que también recibió críticas desde sus propias filas, mantuvo un guion similar al de anteriores comparecencias para justificar el escándalo de las fiestas en Downing Street.
FUENTE ; EFE
CANDELERO 10-04-2022